Fotografía de archivo del 29 de febrero de 2024 de una persona que camina en la oscuridad durante un corte eléctrico, en Maracaibo (Venezuela). EFE/ Henry Chirinos
A una administración pública que ya marchaba a media máquina, el gobierno interino de Delcy Rodríguez prácticamente le acaba de bajar el interruptor en el marco del plan de ahorro de electricidad y agua que aplica para mitigar la crisis de los servicios públicos en Venezuela.Distintas instituciones del Estado venezolano están trabajando la mitad de la jornada habitual o solo tres días a la semana. Por citar un ejemplo: El Ministerio de Educación Universitaria impuso a sus dependencias, incluidas universidades experimentales, politécnicas y colegios e institutos universitarios, un “esquema de trabajo interdiario con jornada parcial”. Esto es, funcionarán lunes, miércoles y viernes de 8 de la mañana a 12:30 del mediodía.PUBLICIDADJunior Abreu, presidente de la asociación de profesores de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales en el estado Barinas, señala que esta medida no solo crea malestar y complica las actividades regulares, sino que deja en evidencia la desorganización del gobierno, pues en ocasiones los cortes de luz ocurren precisamente en las únicas horas en las que deberían estar cumpliendo sus labores.La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante una rueda de prensa, en Palacio de Miraflores, en Caracas (Venezuela). EFE/Miguel Gutierrez








