Los 21 adultos mayores que viven en esa sede, ubicada en la calle 21 #24-30 de la capital caldense, no sufrieron afectaciones más allá del miedo. Sin embargo, el temblor dejó una preocupación que aún persiste: su directora, Diana Milena Gómez Martínez, ahora busca un lugar para reubicar a 16 de ellos.Foto: Ana Sofía MontesResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00Leticia García de Medina, de 90 años, estaba sentada en la sala de la Fundación Lazos de Amor, en el centro de Manizales (Caldas), esperando su desayuno cuando todo empezó a moverse, excepto ella. “Yo me quedé quieta. Una señora que estaba sentada al lado se agarró de mí y yo de ella. Todos gritaban y yo pedía a todos los santos. Yo gritaba: ‘Jesucristo, Virgen Santísima’”. Los 21 adultos mayores que viven en esa sede, ubicada en la calle 21 #24-30 de la capital caldense, no sufrieron afectaciones más allá del miedo. Sin embargo, el temblor dejó una preocupación que aún persiste: su directora, Diana Milena Gómez Martínez, ahora busca un lugar para reubicar a 16 de ellos.Podría interesarle: Por terremoto, fueron suspendidos los términos judiciales en siete departamentosEl temblor de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia en la mañana del pasado 10 de agosto dejó graves afectaciones en la infraestructura de Manizales. La más emblemática, quizás, la de la Catedral Basílica Metropolitana Nuestra Señora del Rosario y su torre lateral derecha ladeada hacia el centro de la construcción, a punto de colapsar. Además, decenas de edificaciones resumidas en cúmulos de tierra, cementos y ladrillos y el voz a voz de todos en redes sociales, llamadas y mensajes de textos: “¿Está bien?” Al cierre de esta edición, la Alcaldía de Manizales había reportado cinco muertos (dos mujeres y tres hombres), 12 edificios y 20 viviendas totalmente colapsadas.Sobre edificaciones parcialmente afectadas, el reporte es de 19 y entre ellas estaría el de la Fundación Lazos de Amor. En diálogo con este diario, sus funcionarias aseguraron que, aunque los daños se limitaron a un par de cielos rasos desprendidos y pintura de las paredes en el suelo, el panorama alrededor es distinto: los edificios de ladrillo que rodean la casa para ancianos lucen agrietados y, a simple vista, inestables. El temor llevó a Diana Gómez y a las enfermeras disponibles a evacuar a los adultos mayores hacia la segunda sede de la fundación, ubicada a pocas, pero empinadas, cuadras, en la calle 23 #24-27, en el que ya conviven 23 adultos mayores.Le recomendamos: En imágenes: así se ven algunos barrios de Manizales tras terremoto en Colombia“Al lado de la sede está el edificio Boston, que puede colapsar en cualquier momento. Al otro lado hay otro al que se le cayó parte de la estructura. Entonces, el riesgo es que pueda caer sobre el hogar en caso de que vuelva a temblar o haya alguna réplica. Esa es nuestra preocupación. Necesitamos un lugar donde dejarlos estos días, porque no sabemos cuánto tiempo va a durar la reparación de ese otro edificio”, explicó la directora. Aunque han pedido ayuda, las autoridades apenas dan abasto ante la magnitud de la emergencia. “Ya vinieron los bomberos a revisar la primera sede y nos dijeron que podemos acostar a nuestros pacientes en colchonetas en la sala, pero es un riesgo”, detalló Laura Osorio Gómez, colaboradora de la fundación.A esto se suma que el temblor dejó sin electricidad a ambas sedes, una situación que aumenta la preocupación por los adultos mayores que requieren oxígeno. “En este momento, lo que más nos preocupa es que hay varios adultos mayores oxígenodependientes y la reserva de la pipa se va agotando. Nos preocupa que el servicio de energía tarde en restablecerse. También está el problema del baño, porque ellos necesitan agua caliente”, explicó la directora. Por ahora, su esperanza está puesta en que este 11 de agosto puedan encontrar un lugar que reciba a los adultos o conseguir un espacio que puedan arrendar y que cumpla con las condiciones necesarias para atenderlos mientras su hogar se reconstruye poco a poco.El panorama en ManizalesEl terremoto, que tuvo como epicentro San José del Palmar (Chocó), dejó a Manizales, a 231 kilómetros de distancia, sumida en la incertidumbre. El vicepresidente José Manuel Restrepo llegó hacia el medio día a la ciudad y, por instrucción el presidente Abelardo de la Espriella, instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU). “Debo decir que el alcalde y el gobernador han venido manejando esto con bastante acierto, con mucho atino y mucho juicio. Tienen preparado un grupo de cuatro albergues en el departamento para atender a las personas que han sufrido pérdidas de su vivienda o aquellos que han sufrido la evacuación de sus respectivas viviendas”.Conozca más: Eje cafetero, Chocó y Cali recibirán soldados para atender emergencia tras terremotoLuego de las declaraciones del alto funcionario de la Presidencia, el alcalde de la ciudad, Jorge Eduardo Rojas, confirmó que hay más de 17 personas heridas y, además, dio a conocer las identidades de las cinco personas fallecidas. Una de ellas es Catalina Arango, una joven de 18 años estudiante de Medicina de la Universidad de Manizales, quien fue encontrada entre los escombros del edificio Los Quindos, ubicado en el barrio Milán. Entre ese listado también está Fernando Alonso González. Tenía 70 años de edad. Era de origen venezolano y vivía en el edificio La Estación, ubicado en la zona La Valvanera. El reporte de la Alcaldía de Manizales señala que inicialmente fue trasladado al Centro de Especialistas en Salud (CES), donde falleció a raíz de las lesiones ocasionadas durante el sismo. Otra víctima mortal es María Edilma Moreno. Vivía en el barrio Aranjuez, de Manizales. A raíz del sismo, la mujer sufrió un evento cardiaco que le provocó la muerte. También está Óscar de Jesús Senado. Tenía 79 años y, según medios regionales, murió en la carrera 23 con calle 24, en el centro de la ciudad, a raíz del evento sísmico. Las dos últimas personas muertas son Catalina Arango Sandoval, quien vivía en el barrio Milán, y Luis Alberto Duque Cortés, de 42 años, quien murió en un sector ubicado frente a la Universidad Católica de Manizales. Entre los puntos más afectados de la ciudad están varias edificaciones de la Avenida Santander, como la Plaza Santo Domingo, donde las autoridades todavía remueven escombros en busca de personas que podrían haber quedado atrapadas. También está el Parque Médico, en plena avenida, en el que los vidrios estallaron y sus paredes colapsaron. Por otra parte, las autoridades reportaron la evacuación de 231 pacientes del Hospital Departamental Santa Sofía, pues la edificación presenta daños estructurales. Mientras avanzan las labores de rescate de quienes podrían estar desaparecidos y de la remoción de escombros, los manizalitas no bajan sus brazos para buscar a quienes siguen atrapados bajo las edificaciones que colapsaron. Para todos ellos, el temblor todavía no termina.Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.Conoce másTemas recomendados:
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