La Xunta de Galicia ha declarado la alerta por sequía en 32 ayuntamientos. Son 20 de la cuenca del Lérez, incluida la ciudad de Pontevedra, otros 11 de la cuenca del Anllóns, en la costa de A Coruña, y Baiona (Pontevedra), en donde el Gobierno gallego no declara la alerta como tal, pero aplica las mismas medidas que si lo hiciera. Además, otros 59 municipios están en prealerta por la escasez de agua.

Todos estos municipios estaban ya en prealerta desde hace un mes y la semana pasada la bajada del caudal del Lérez llevó a que la celulosa de Ence tuviese que dejar de captar agua por esta vía. La Oficina Técnica da Seca se reunió este martes para revisar los datos hídricos y comunicaron la decisión de declarar la alerta por escasez de agua en esta treintena de municipios. Se han basado tanto en los datos meteorológicos de julio -el más cálido desde que hay registro y con menos precipitaciones de las habituales- como las previsiones para las próximas semanas, que también son de tiempo seco. También tuvieron en cuenta otros indicadores de referencia sobre los caudales.

Lo que más pesó para declarar la alerta, según informa la Xunta, fue el descenso “importante y continuado” que se da desde la primavera en los caudales circulantes y el volumen de agua embalsada en estas cuencas, en las que se suman ya tres meses con los indicadores de caudal bajos y sin indicios de que la tendencia vaya a cambiar.