Cristina Magdaleno
Santa Cruz De Tenerife(EFE).- Antes de que el turismo transformara para siempre el paisaje de Canarias, Luis Diego Cuscoy (Girona, 1907 – La Laguna, 1987) ya había fijado la mirada en aquello que comenzaba a desaparecer: los campos, los antiguos oficios y las costas áridas del sur de Tenerife.
Arqueólogo pionero y figura mucho más amplia de lo que conserva la memoria colectiva, documentó un mundo en retirada y se asomó los riesgos que acompañaban a un nuevo modelo económico incipiente.
Así lo explica en una entrevista con EFE el arqueólogo y profesor jubilado de la Universidad de La Laguna Juan Francisco Navarro Mederos, quien ha dedicado años, junto a otros investigadores, a estudiar, clasificar y divulgar la obra de Cuscoy, que protagoniza además una exposición de su obra fotográfica en el Museo de Naturaleza y Arqueología de Tenerife (MUNA).
El hombre poliédrico










