FlorescenciaLa inteligencia artificial pone nuevas posibilidades a tu alcance, pero el sueño y la dirección siguen siendo tuyos.

En mis recorridos por Guatemala he conversado con jóvenes que sueñan con emprender. Cuando les pregunto qué les impide comenzar, cerca de ocho de cada 10 responden: “No tengo dinero”. Quizás tú también lo has pensado. He aprendido que todo comienza en ti; el dinero ayuda, pero lo que hace despegar una idea es tu visión, creatividad, sueños y ganas de salir adelante. Por eso quiero contarte que hoy tienes a tu alcance las herramientas para convertir esas ideas en realidad.

Quizás escuchaste mucho sobre inteligencia artificial. Puede parecer complicada o darte miedo. En realidad, es una herramienta con la que conversas, aprendes y creas. Cabe en tu bolsillo y entiende tus palabras.

Pero antes quiero asegurarte que la inteligencia artificial no sueña, no ama a tu familia ni desea mejorar tu comunidad. La imaginación, el propósito, el criterio y la responsabilidad te pertenecen. La máquina te ayuda a construir; tú decides qué merece ser construido.

Te doy un ejemplo. Hace cinco años coticé una función tecnológica: costaba cerca de US$50 mil. La dejé guardada. Hoy puedo crear algo similar en minutos y sin costo.