En medio del rampante aumento de contagios de sarampión en Estados Unidos, Donald Trump ha firmado este lunes un nuevo decreto para reducir las vacunas pautadas para los niños y dividir la inyección para el sarampión, las paperas y la rubéola. La orden ejecutiva es el último intento de la administración republicana de imponer su criterio al calendario de vacunaciones que estipulan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) del país. Son los CDC, y no la Casa Blanca, quienes tienen la autoridad para ello.
La medida quiere apoyar la agenda antivacunas del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr, que a principios de año ya intentó modificar las vacunas recomendadas para los niños. En ese momento, Kennedy quiso reducir de 17 a 11 las inyecciones estipuladas, pero un juez bloqueó la decisión después de que la Academia de Pediatría Estadounidense y otros grupos de salud llevaran el caso ante los tribunales.
El decreto llega justo en un momento en que el sarampión vuelve a infectar de manera regular a la gente en Estados Unidos. El virus, uno de los más contagiosos que hay, ya ha afectado a más de 2300 personas y ha hecho que el 2026 sea el peor año de contagios desde el 2000, cuando la enfermedad se dio por erradicada en el país. Según los CDC, entre el 93% y el 94% de individuos que han contraído el sarampión no estaban vacunados o bien no había registro sobre si habían recibido la inyección en el pasado.










