Quedan menos de diez días para uno de los fenómenos astronómicos más esperados de la última década. El próximo 12 de agosto, España se convertirá en el escenario privilegiado de un evento que no se repetía en la península desde 1912: un eclipse solar total que cruzará de noroeste a sureste buena parte del territorio. Y entre los mejores lugares para presenciarlo, un pequeño pueblo amurallado de Zaragoza se perfila como uno de los favoritos.Por qué Zaragoza se ha convertido en destino de eclipseLas localidades más despobladas del interior peninsular se han convertido este año en grandes destinos vacacionales para los visitantes que llegan atraídos por el espectáculo astronómico. Entre otras provincias, la de Zaragoza será una de las principales protagonistas, gracias a su baja densidad de población (57,8 habitantes por kilómetro cuadrado, dejando aparte la capital), su escasa contaminación lumínica y su paisaje de meseta.En pleno corazón de Aragón, en el centro del Valle de Jiloca, se encuentra Daroca, un municipio con 1.899 habitantes y una extensión de 52,05 kilómetros cuadrados que destaca como uno de los pueblos más emblemáticos de la provincia, donde el tiempo parece haberse detenido entre murallas, torres y calles empedradas.Una fortaleza que abarcaba casi cuatro kilómetrosEl avistamiento del eclipse no es el único atractivo de esta pequeña localidad. Adentrándose en su historia se comprende la función del castillo y las murallas, sin duda los principales monumentos de Daroca, que sirvieron primero de fortaleza musulmana y después cristiana. A lo largo de los siglos se construyeron hasta tres recintos amurallados que llegaron a abarcar casi cuatro kilómetros de terreno, con un centenar de torreones y varias puertas.La Puerta Baja, con sus torres almenadas, da la bienvenida a la villa y es la primera imagen que recibe el viajero. Al otro extremo, la Puerta Alta, de comienzos del siglo XVI, sustituye a una anterior y conserva el aire majestuoso de la entrada fortificada. A la izquierda de la muralla se levanta la Torre de los Huevos, el observatorio meteorológico más antiguo de Aragón; más arriba, la Torre de las Cinco Esquinas; y en lo alto del cerro de San Jorge, la Torre de la Espuela y el Castillo Mayor, desde donde también se podrá disfrutar de una gran perspectiva del eclipse.No faltan otros accesos históricos, como el portal de Valencia, flanqueado por un sólido torreón, o la puerta del Arrabal (portillo de San Valero), que ofrece algunas de las vistas más hermosas del caserío. El casco histórico conserva un trazado medieval que invita a perderse entre casas señoriales, plazas y templos, como la colegiata de Santa María, el principal monumento religioso, los Sagrados Corporales y los templos de San Miguel y Santo Domingo, ambos de origen románico y acabados mudéjares.Un túnel del siglo XVI para domar el aguaMás allá del recinto amurallado, en una zona oculta, Daroca guarda uno de sus mayores tesoros: su mina. A pesar del nombre, no se trata de una explotación minera al uso, sino de un túnel de 600 metros de longitud, seis de ancho y hasta ocho de alto, excavado en el siglo XVI para resolver un problema que amenazaba la supervivencia del pueblo: las devastadoras avenidas de agua que recorrían la calle Mayor durante las tormentas.Esta mina, considerada una de las obras públicas más relevantes de la Europa de aquella época, no solo protegió a Daroca de las riadas, sino que se convirtió en una vía de paso para el ganado y, siglos después, en una ruta estratégica durante la Guerra Civil. Hoy, recorrerla es una experiencia única que permite adentrarse en la historia de la ingeniería hidráulica y vivir el subsuelo de la villa desde dentro.Precauciones para disfrutar del eclipse con seguridadEl eclipse solar del 12 de agosto será un espectáculo único, pero también requiere tomar precauciones. Cualquier persona puede disfrutar del evento con total seguridad siempre que se tomen las medidas adecuadas para evitar, sobre todo, daños en la vista.La única excepción se produce durante la totalidad, cuando la Luna oculta completamente el Sol, un momento que dura apenas unos minutos. Por eso, durante todas las fases parciales del eclipse es imprescindible utilizar protección ocular homologada, con gafas que cumplan la norma internacional ISO 12312-2. Las gafas de sol convencionales, los cristales ahumados, las radiografías o cualquier otro método casero no ofrecen la protección necesaria y no deben utilizarse bajo ningún concepto.Tampoco deben usarse prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas para observar el Sol sin un filtro solar específico colocado delante del objetivo. Además, se recomienda organizar el viaje con tiempo, prever la llegada anticipada y llevar agua, protección solar y vestimenta apropiada para enfrentar el calor característico de agosto, ubicándose siempre en zonas seguras y siguiendo las instrucciones de las autoridades.