Los fondos de inversión no dan puntada sin hilo y en cada una de sus adquisiciones calibran las grandes tendencias del mercado para los próximos años. Es el caso de la reciente compra de Easyjet por el fondo estadounidense Apollo, que deja a la vista la nueva batalla del sector aéreo en Europa: los slots para estacionar en los saturados aeropuertos escasean mientras los fabricantes de aviones tardan años en responder a los pedidos. El resultado es una creciente barrera de acceso para las nuevas aerolíneas y un aumento de las valoraciones de las ya asentadas, como acaba de ocurrir con la low cost británica. Los expertos vaticinan más concentraciones y también más poder de las aerolíneas tradicionales, al menos mientras continúe el atasco.La compra de Easyjet “pone de relieve un cambio estructural en el sector aéreo”, afirma en un informe Kevin Guillou, director de calificaciones corporativas de Scope Ratings. “La creciente escasez de slots y de aviones de nueva generación está elevando las barreras de entrada para los nuevos operadores, al tiempo que refuerza el poder de fijación de precios y favorece una rentabilidad más resiliente para las compañías ya establecidas”, asegura. Con este escenario, “es probable que la consolidación se acelere en Europa”. Es “la vía más rápida” para posicionarse. Cita a IAG, Air France-KLM, Lufthansa o Ryanair como los invitados al baile.Con sonadas inversiones como la compra del Atlético de Madrid, el fondo Apollo ha confirmado esta impresión apostando fuerte por Easyjet y poniendo 6.600 millones de euros sobre la mesa para superar la oferta competidora de otra firma estadounidense, Castlelake. Detrás no solo está el negocio de esta aerolínea de bajo coste fundada en los años noventa, sino sobre todo sus preciados slots en aeropuertos al límite de capacidad como los de Londres-Gatwick, Ginebra, Milán o Barcelona, además de sus pedidos de aviones a Airbus. Son el gran atractivo para los fondos.A la creciente saturación de aeropuertos se suma una concentración cada vez mayor de actividad en los más grandes. Para esta temporada de verano, la asociación internacional de aerolíneas IATA tiene identificados 112 aeropuertos en Europa en los que la demanda de slots supera de forma muy significativa la capacidad disponible. Sin embargo, la propia IATA subraya que la presión aumenta más en determinados aeropuertos. Según sus cálculos, cerca de la mitad de todos los pasajeros del mundo despegan desde apenas 200 de ellos. Estar allí se ha convertido en un factor crucial, sobre todo en Europa.La congestión de los grandes aeropuertos europeos reduce la entrada de nuevos competidoresPara una nueva aerolínea, entrar en los grandes aeropuertos de continente es ahora mucho más difícil, mientras que las ya establecidas tienen una ventaja que no procede de su desempeño operativo, sino de sus accesos históricos. El Prat no es el único caso de aeropuerto al borde de su capacidad técnica. En Londres, París, Ámsterdam, Fráncfort o Milán ya es difícil lograr slots comercialmente atractivos, dice Scope. “El valor de los slots ha aumentado a medida que ampliar la capacidad aeroportuaria se ha vuelto más difícil”, añade.Las últimas estimaciones de Eurocontrol confirman que la demanda crece más rápido que las infraestructuras, a tasas del 1,6%, lo que provocaría un déficit de capacidad aeroportuaria de 1,1 millones de vuelos anuales en el 2050. La propia Ryanair, que es la aerolínea que más pasajeros mueve en Europa, esta reduciendo su capacidad en aeropuertos pequeños mientras exprime sus slots en Madrid o Barcelona.En plena escasez de aviones, Easyjet está esperando 290 aparatos de Airbus de bajo consumo, que por su eficiencia y por las previsiones de entrega también ganan relevancia. Es una renovación de flota a la altura de la de Ryanair, que espera recibir con cuentagotas 300 aviones Boeing en los próximos años.En la presentación de resultados del grupo hace unas semanas, el director financiero de Ryanair, Neil Sorahan, avisó de que “las restricciones” en la entrega de aviones de Airbus y Boeing “continuarán hasta el 2030”, y acto seguido asoció estos problemas a una nueva ola de adquisiciones. “La consolidación se está acelerando en Europa”, afirmó.Los expertos prevén más concentración del mercado y más “poder de fijación de precios” de las aerolíneasEntre las operaciones en marcha figuran la adquisición del 60% de la aerolínea de bandera sueca SAS por Air France-KLM, que pugna al mismo tiempo con Lufthansa por el 49% de la portuguesa TAP. Mientras, la propia Lufthansa está cerca de hacerse con la italiana ITA. En un segundo nivel figura la compra por Turkish Airlines del 26% de Air Europa, en la que IAG conserva el 20%.La crisis del queroseno aún continúaLa fuerte subida del precio del queroseno provocada por la guerra en Irán sigue amenazando la actividad aérea y se está resolviendo sin grandes subidas en el precio de los billetes. El impacto más apreciable se encuentra en los márgenes de las aerolíneas, que han acabado con su racha de beneficios récord. Mientras Eurostat alude en un reciente informe a una fuerte volatilidad de precios, Ryanair asegura que hasta junio los billetes bajaron un 6% pese al encarecimiento del combustible. La aerolínea low cost, que tiene cubierta la compra del 80% del queroseno con contratos a largo plazo, ganó un 34% menos en el semestre, mientras que IAG, matriz de Iberia o Vueling, redujo un 20% el beneficio. Tras cancelar vuelos por el aumento de costes, Lufthansa perdió 542 millones, frente a 133 millones de Air France-KLM. En España, las refinerías han elevado la producción y permiten cubrir la demanda del país, con un excedente del 30%, según Repsol.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión