El cráneo está parcialmente recubierto con teselas, a manera de mosaico, formando el diseño esquemático de una serpiente sobre el hueso frontal.

Hace un año retornó a suelo mexicano el cráneo de un ancestro mixteco, procedente de los Países Bajos, donde por seis décadas estuvo expuesto como una pieza destacada del Museo del Mundo (Wereldmuseum), en Leiden. Las gestiones de las instituciones mexicanas y de la sociedad civil, iniciadas por el colectivo Nohivi Ñuu Savi, permitieron su repatriación.

El traslado a nuestro país se materializó en mayo de 2025. En la Consultoría Jurídica de la SRE, el cráneo fue entregado para su resguardo al personal de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El subdirector de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles, Alejandro Bautista Valdespino, explica que especialistas de la instancia elaboraron el dictamen arqueológico que, basado en la evidencia fotográfica proporcionada por la Embajada de México en Países Bajos y en el análisis de las características osteológicas y estilísticas, “concluyó que se trata de un resto óseo humano prehispánico, procedente de territorio nacional. Con ello, se sustentó la petición formal de restitución”.