El acuerdo sienta las bases para que las comunidades participen directamente en el monitoreo y ejecución de las actividades del proyecto. (Cortesía)La firma de los acuerdos de Consentimiento Libre, Previo e Informado por parte de las comunidades indígenas de Nurra, Wala y Mortí, pertenecientes a la comarca Guna de Wargandí, marca el punto de partida para la puesta en marcha del proyecto Biomas Críticos de Panamá. Este programa, impulsado por el Ministerio de Ambiente, la FAO y la Fundación ANCON, busca transformar a los habitantes locales en participantes activos de la conservación de los ecosistemas forestales de la provincia de Darién, fronteriza con Colombia.Durante los próximos cinco años, la iniciativa enfocará sus esfuerzos en la protección de los bosques, la reducción de la deforestación y la promoción de prácticas productivas sostenibles.PUBLICIDADEl objetivo central consiste en mejorar el bienestar de las comunidades indígenas y, al mismo tiempo, preservar uno de los espacios con mayor riqueza biológica de Panamá.El acuerdo sienta las bases para que las comunidades participen directamente en el monitoreo y ejecución de las actividades del proyecto. Jóvenes de las comunidades indígenas de Nurra, Wala y Mortí, durante la firma del acuerdo. (Cortesía)Según explicó Carlos Espinosa Peña, director Forestal de MiAmbiente, el proceso previo incluyó semanas de diálogo y recorridos en los pueblos, que permitieron consensuar tanto los alcances como la participación local. “Con la firma de estos acuerdos damos un paso importante para iniciar la implementación del proyecto”, dijo.El proyecto Biomas Críticos de Panamá tiene como meta fortalecer las organizaciones comunitarias y perfeccionar los sistemas de producción agrícola. Entre las acciones previstas se encuentra el impulso al cultivo de productos como plátano, tubérculos, cacao y café, además de la incorporación de árboles de alto valor comercial, tanto para madera como para otros productos. PUBLICIDADEsta estrategia pretende diversificar las fuentes de ingreso y disminuir la presión sobre los bosques, al ofrecer alternativas económicas alineadas con la conservación.Las comunidades de la comarca Guna de Wargandí se apuntaron para desarrollar el proyecto Biomas Críticos de Panamá. (Cortesía(Las comunidades indígenas de la comarca Guna de Wargandí han dado su consentimiento formal para integrarse al proyecto Biomas Críticos de Panamá. Esta iniciativa, que involucra a autoridades locales, organismos internacionales y organizaciones ambientales, busca proteger los bosques del Darién y mejorar la calidad de vida de sus habitantes mediante prácticas sostenibles y la participación directa en la gestión de los recursos naturales.La participación de la Fundación ANCON como socio ejecutor será fundamental para llevar adelante las acciones en el territorio, con la supervisión técnica de la FAO y el acompañamiento de la Dirección Nacional Forestal. PUBLICIDADJorge González, representante asistente de Programas de la FAO en Panamá, subrayó que el éxito dependerá del compromiso de las comunidades y del liderazgo de las autoridades ambientales.Desde la Fundación ANCON, Adrián Benedetti, resaltó que el proyecto propone unir el conocimiento científico con los saberes ancestrales indígenas para fortalecer el manejo sostenible del territorio. Sentado en su hamaca, un líder tradicional indígena firma el acuerdo, enfocado en la protección de los bosques y la reducción de la deforestación. (Cortesía)“La combinación del conocimiento tradicional con la ciencia permitirá construir una visión compartida para proteger estos bosques”, afirmó Benedetti.El plan contempla también medidas para proteger ríos y bosques, fortalecer la gobernanza comunitaria y promover nuevas alternativas económicas compatibles con la conservación ambiental. PUBLICIDADDe este modo, el proyecto aspira a equilibrar el desarrollo local con la protección de un entorno natural de valor incalculable.Con esta alianza, se informó que el Ministerio de Ambiente, la FAO, la Fundación ANCON y las comunidades de Nurra, Wala y Mortí consolidan un modelo de trabajo conjunto basado en el respeto, la participación y la comunicación, con la meta de asegurar la conservación del bioma de Darién y el bienestar de sus pobladores.