Alto Limón (Panamá) (EFE).- Cerca del Puesto Binacional de Alto Limón, en los límites de la frontera colombo-panameña de la espesa selva del Darién, se extienden unas 500 hectáreas de siembra de coca en territorio de Colombia. Militares colombianos trabajan en su erradicación mientras policías de Panamá los resguardan frente a un eventual ataque de grupos armados.

«Estamos intentando combatirlas (las hectáreas de siembra de coca) con todo nuestro pie de fuerza, con todos nuestros mecanismos, haciendo una operación mancomunadamente con las fuerzas de Panamá, pero es muy complejo», declaró este viernes a EFE el subteniente Miguel Vega, de la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia.

El Puesto Binacional de Alto Limón es uno de los tres que se extienden en la frontera selvática, de 266 kilómetros. En él hay 19 funcionarios colombianos de todas las fuerzas que comparten operaciones de seguridad y resguardo junto con agentes panameños, como detalló Vega.

Agentes del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (Senafront) custodian la base binacional Alto Limón en la selva del Tapón del Darién este viernes, línea fronteriza entre Panamá y Colombia, Alto Limón (Panamá). EFE/ Bienvenido Velasco