Mientras que algunos saben que se pueden comerse el mundo entero y lograr todo lo que se propongan, en el otro lado están aquellos que lidian por ganar confianza y creer estar a la altura de cualquier reto. Muchas personas luchan a diario por alcanzar sus metas y, cuando por fin reciben una buena noticia, sus temores empañan todo y llegan a pensar que no se merecen ese nuevo trabajo, viaje o pareja. Y es que hay hombres y mujeres que sienten que nunca son suficientes y la psicología analizó qué hay detrás de esta situación muy común y que tiene una explicación. Los expertos adelantan que esta sensación alimenta la ansiedad.MIRA TAMBIÉNQué significa para la psicología que una persona sienta que nunca es suficienteLa psicología explica que sentir que nunca eres suficiente es una herida profunda de la autoestima y el valor personal. No nace de la realidad, sino de un aprendizaje temprano donde se asoció el afecto con el rendimiento, el perfeccionismo o la complacencia, generando una autoexigencia crónica y un agotamiento mental constanteLos expertos coinciden en que esto tiene su raíz en las heridas de la infancia porque muchos crecieron con la idea de que el amor o la atención de los padres dependía de las calificaciones, el buen comportamiento o de no dar problemas.La insatisfacción constante puede generar estrés, ansiedad y cansancio mental. (Foto: Liza Summer / Pexels) Aquí también destaca el síndrome del impostor donde destaca la incapacidad de reconocer los propios logros, atribuyéndolos a la suerte en lugar del talento, lo que empuja a trabajar de más para no ser “descubierto”.Otro pilar de sentir que nunca se es suficiente recae en la baja autoestima crónica, donde la imagen depende de la validación externa y de los aplausos de los demás. Si tu foco siempre está en lo que falta o en lo que viene, cuesta disfrutar el presente y reconocer tus logros, por lo que creas una imagen de ti siempre en negativo. (Foto: Timur Weber / Pexels) ¿Cuál es el impacto de no sentirte nunca suficiente?La doctora en Psicología Silvina Pérez Zambón explicó a la revista ‘Hola!’ que este fenómeno es más habitual de lo que podría parecer a muchas personas: “Sienten que, por más que logren cosas importantes, la satisfacción dura poco y aparece rápidamente la idea de que ‘todavía no alcanza’ (...) la insatisfacción permanente genera estrés, ansiedad y una sensación de cansancio mental, incluso en personas que ‘por fuera’ parecen estar bien, tener mucho empuje, motivación y rendimiento”.Agrega que “nos acostumbramos muy rápido a lo bueno. Esto es un proceso conocido como adaptación hedónica, es decir, lo que ayer nos hacía felices hoy se vuelve normal (…) La comparación constante con los demás, especialmente en una época dominada por redes sociales, potencia esta idea de que siempre parece haber alguien más exitoso, más productivo o más feliz”. Ella destaca que si la persona es muy autoexigente o perfeccionista, ningún logro se sentirá suficiente.Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestros canales de WhatsApp y Telegram.SOBRE EL AUTORPeriodista. Licenciada en Periodismo por la USMP con más de 15 años de experiencia en periodismo televisivo, radial y digital para medios de comunicación líderes del país. Actualmente, Coordinadora de Nuevas Audiencias en el Grupo El Comercio (Lima, Perú).