El nuevo Código de Convivencia Municipal ya asoma para el debate. La reforma busca modificar de fondo la manera en que el Estado municipal interviene frente a los conflictos cotidianos. Se propone superar el modelo centrado exclusivamente en las multas e incorporar otros instrumentos que van más allá de la respuesta automática punitiva frente a cada infracción.
Prevención, mediación, justicia restaurativa y participación ciudadana aparecen como ejes de una reforma que incorpora herramientas novedosas: límites al uso de algoritmos y regulación de los canales digitales municipales con inteligencia artificial, jurados vecinales y una Fiscalía Municipal de Convivencia y Faltas, entre otras. El anteproyecto define a Córdoba como una “casa común”.
La Comisión Especial del Código de Convivencia Municipal prorrogó su trabajo hasta fin de año y avanza en la hoja de ruta para la reforma. Este ámbito, presidido por el concejal Nicolás Piloni, tiene como tarea elaborará un proyecto de ordenanza que será elevado al cuerpo del Concejo Deliberante.
Durante ese proceso se prevé convocar a instituciones, especialistas, organizaciones sociales y centros vecinales. Como punto de partida, la comisión recibió la parte general del anteproyecto elaborado por la comisión redactora, presidida e integrada por Pablo Sánchez Latorre, Patricia Coppola, Maximiliano Calderón, Jorge Orgaz y Juan Manuel Lozita.







