Carlos Sala

Barcelona

10/08/2026 a las 19:24h.

Cuando a Ana la llamaron para que fuera a recoger su cartera a la oficina de objetos perdidos no podía creer su suerte. Como tantos otros, pensaba que alguien se la habría robado y tirado a la basura o simplemente la había olvidado en ... cualquier parte. Sin embargo, fue a objetos perdidos y allí estaba, otra vez en sus manos. «Seguro que no tendrá el dinero que había dentro», dijo medio en broma, medio en serio, pero al abrir el monedero, encontró 43,50 euros. ¿Milagro? «No lo entiendo», dijo, «yo tenía 50 euros. Me acuerdo porque fue un regalo de cumpleaños de mi abuela». Sí, el buen samaritano que encontró la cartera y la llevó a la policía, pensó que tal vez el taxi era mejor que fuera a cuenta de la que la había perdido. Faltaría más. Buenos ciudadanos, pero no tontos.

Verano