10 de agosto, 2026 - 06h00Se conoce como tales a las reacciones inversas de lo que supuestamente se espera. Se puede dar en lo simple y en lo complejo. Por ejemplo, tomar gaseosas para “calmar la sed” siempre tendrá el efecto contrario, más sed, porque tienen azúcar, o sustitutivos de esta, dándose una forma de adicción potenciada por la publicidad. Coca-Cola Company es socia corporativa de la FIFA, con una asociación formal que comenzó en 1974 y un patrocinio oficial de la Copa Mundial de la FIFA desde 1978. Coca-Cola ha tenido publicidad en los estadios de todas las copas mundiales de la FIFA desde 1950. La FIFA y The Coca-Cola Company mantienen una alianza hasta 2030 que apoya la amplia gama de eventos de la FIFA en todo el mundo. Algún rato, en esa masiva publicidad, ¿hay advertencias sobre sus riesgos y secuelas?¿Se puede validar ética en actuaciones de la FIFA? En la presidencia de João Havelange (1974-1998) fue acusado de obtener rentas y cobro de pagos ilegales. En abril de 2013, Havelange dimitió como presidente honorario de la FIFA, después de que en el comité de ética se evidenció que se habían pagado sobornos de millones de dólares a dirigentes de la FIFA y de confederaciones continentales. De la presidencia de Joseph Blatter, de 1998 a 2015, lo más publicitado fue la concesión de las competencias del 2022 a Catar. Con Blatter como presidente, 11 de los 22 miembros del comité que votaron sobre los torneos de 2018 y 2022 fueron procesados por corrupción, incluido Blatter. Infantino calzó en el modelo. Después de la audacia fallida de crear una sociedad encargada de gestionar derechos comerciales a inversores privados, supuestamente para recaudar $ 4.200 millones a fin de repartirlos a federaciones y equipos, la propuesta fue retirada con la protesta de que adoptará “todas las medidas necesarias para proteger su reputación”.El tufo de corrupción, los direccionamientos de negocios y los abusos del poder aparecen en gobiernos que anuncian ser de derecha y de izquierda. La tacha orientada a asustar, “es fascista” o “es comunista”, puede hacerlo, pero también generar efectos contrarios. Ahí está el voto por la extrema derecha en la región, pero también puede producirse lo inverso.El sociólogo alemán Werner Sombart en los primeros años del siglo XX, sobre la calidad de vida en Estados Unidos, escribió: “En los arrecifes del roast beef y del pastel de manzana, las utopías socialistas están condenadas a naufragar”. Los tiempos cambiaron, en el siglo XXI no son más los que acceden a los roast beefs. La persecución a los migrantes, con la sospecha de aplicación de la “ley de fuga”, “se le disparó porque se resistía”, privar de educación pública y atención de salud, y otras decisiones de gobierno, dejan atrás al miedo al supuesto comunista y Zohran Kwame Mamdani, confeso socialista, no marxista, antes de cumplir 35 años, llega a la Alcaldía de Nueva York y se mantiene con nivel de aprobación por encima del 50 %. Y en Michigan las primarias para el Senado las gana Abdul El-Sayed, también socialista, no marxista y musulmán, médico de 41 años. Los dos profesionales privilegian los temas de calidad de vida y ahí está la fuerza de su campaña. (O)