El hallazgo se produjo el domingo en Wolgon Road, a la altura de Oallen, una pequeña localidad situada a unos 225 kilómetros al suroeste de Sídney, en el estado de Nueva Gales del Sur. Dos hombres que realizaban una ruta durante el fin de semana decidieron detenerse para descansar y encontraron una maleta entre la vegetación situada al margen de la carretera. La escena les hizo pensar que estaban ante restos humanos, por lo que avisaron inmediatamente a las autoridades. La Policía de Nueva Gales del Sur acudió al lugar poco antes de las 13.00 horas y activó un dispositivo ante la posibilidad de encontrarse frente a una muerte sospechosa. Los primeros indicios apuntaban a que dentro de la maleta podía encontrarse el cuerpo de una mujer en avanzado estado de deterioro. La gravedad del supuesto descubrimiento llevó a los agentes a tratar la zona como una posible escena del crimen. Los investigadores instalaron una carpa sobre la maleta, colocaron diferentes marcadores de pruebas y trabajaron bajo unas condiciones meteorológicas complicadas debido a las fuertes lluvias. También se puso en marcha una investigación por homicidio mientras los especialistas forenses trataban de determinar la identidad de la supuesta víctima y las circunstancias en las que la maleta había terminado junto a la carretera. La apariencia de lo encontrado resultaba suficientemente convincente como para que tanto los testigos como los primeros agentes desplazados hasta Oallen pensaran que podía tratarse de restos humanos. TE PUEDE INTERESAR Las pruebas forenses realizadas posteriormente despejaron las dudas. No había ninguna víctima ni se había producido el asesinato que inicialmente temían los investigadores. Lo que había dentro de la maleta era una muñeca sexual cuyo aspecto había llevado a confusión. La superintendente Linda Bradbury explicó que este tipo de objetos pueden resultar extremadamente realistas, especialmente cuando se encuentran deteriorados. La responsable policial destacó además que los dos hombres que localizaron la maleta quedaron profundamente sorprendidos ante lo que creían haber descubierto durante una simple parada en su recorrido de fin de semana. La Policía defiende el despliegue pese a la falsa alarma El inesperado desenlace no ha llevado a las autoridades australianas a cuestionar la magnitud del operativo. Bradbury defendió la actuación de sus agentes y aseguró sentirse orgullosa de la respuesta ofrecida ante una situación que, con la información disponible inicialmente, podía corresponder a un delito grave. La ministra de Policía y Lucha contra el Terrorismo de Nueva Gales del Sur, Yasmin Catley, también respaldó el procedimiento seguido. Según explicó, los agentes actuaron con rapidez y trataron el aviso con la seriedad que requería, hasta que el análisis forense permitió confirmar que la maleta no contenía restos humanos. El resultado permitió cerrar una investigación que durante varias horas hizo pensar en un posible homicidio. Para las autoridades, el error deja al menos una noticia positiva: detrás de la inquietante maleta abandonada entre la maleza no había ninguna muerte sospechosa, sino una insólita confusión provocada por el realismo de una muñeca hinchable. El hallazgo se produjo el domingo en Wolgon Road, a la altura de Oallen, una pequeña localidad situada a unos 225 kilómetros al suroeste de Sídney, en el estado de Nueva Gales del Sur. Dos hombres que realizaban una ruta durante el fin de semana decidieron detenerse para descansar y encontraron una maleta entre la vegetación situada al margen de la carretera.