Son muchos los ciudadanos en nuestro país que, más allá de la situación de la vivienda y la subida de precios, presentan una especial preocupación por el tema de las pensiones. Esta se acentúa con la llegada de la edad de jubilación, en la que muchos se preguntan cuál será la prestación que le corresponda en función de su cotización en la Seguridad Social. Sin embargo, la realidad es que la edad ordinaria para solicitar dicho trámite se prolonga considerablemente durante los últimos años. En este sentido, esta se establece en 2026 en los 66 años y 10 meses en caso de haber cotizado menos de 38 años y 3 meses en nuestra vida laboral. No obstante, esta cifra aumentará en los próximos años. TE PUEDE INTERESAR Dicha medida genera cierto descontento en la población, sobre el cual diversos profesionales de la economía se han manifestado al respecto. Uno de ellos es Gonzalo Bernardos. "El gran problema es que gente que tiene 55, 56 o 57 años te dice que está harta de trabajar y quiere jubilarse. Yo les contesto que quiero medir 1,90, ser rubio y volver a tener 20 años. No es posible", aseveraba recientemente. Metas realistas El economista y profesor de la Universidad de Barcelona referenciaba la imposibilidad de una jubilación anticipada sin penalizaciones en las actuales condiciones. Y es que la demografía de nuestro país presenta una población envejecida que causa un importante desequilibrio en el sistema de pensiones actual, especialmente con la llegada de la edad de la jubilación de la generación del baby boom. TE PUEDE INTERESAR "Nos vamos acercando a 2040 y no hay más remedio que jubilarse más tarde. La única posibilidad de evitarlo residiría en dicho salto de productividad, si bien precisa que, aunque lo haya, dudo muchísimo que sea suficiente como para pagar las pensiones públicas”, puntualizaba el experto en las mismas declaraciones. Según el economista, esta realidad en combinación con las prioridades de la población joven con respecto al tiempo libre, deja un panorama complicado para el sistema público de pensiones en nuestro país. Es por ello que se deben plasmar ideas realistas para configurar un futuro individual y colectivo más provechoso. Son muchos los ciudadanos en nuestro país que, más allá de la situación de la vivienda y la subida de precios, presentan una especial preocupación por el tema de las pensiones. Esta se acentúa con la llegada de la edad de jubilación, en la que muchos se preguntan cuál será la prestación que le corresponda en función de su cotización en la Seguridad Social.
Gonzalo Bernardos, economista: “La gente que tiene 55, 56 o 57 años te dice que está harta de trabajar y quiere jubilarse. No es posible”
El profesional aboga por plantearse unas metas realistas a la hora de solicitar dicha prestación tras nuestra trayectoria profesional.









