La exfoliación es un gesto que a veces pasamos por alto, pero es muy importante. De hecho, algunos estudios dermatológicos señalan que eliminar las células muertas de forma regular no solo mejora la apariencia, sino también la salud de la piel. Además, estimula la renovación celular y previene las imperfecciones.Por eso, merece la pena invertir un día a la semana para llevarla a cabo. Según explica Rocío Corrales, Brand Manager de Arganour, solemos centrar toda nuestra atención en la hidratación, sin una exfoliación previa, los activos de nuestras cremas no penetran igual. "Exfoliar una vez a la semana no es un lujo, es el reset que la piel necesita para respirar y regenerarse de forma natural”.Los beneficios de exfoliar la pielLa principal función de la exfoliación es eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel. Esto estimula el proceso natural de renovación celular, lo que se traduce en una piel más suave, uniforme y con mejor aspecto.Otro de sus beneficios más visibles es que ayuda a recuperar la luminosidad. La acumulación de impurezas puede hacer que la piel se vea más apagada. La exfoliación contribuye a devolverle esa luz natural y a mejorar su textura al instante.Además, resulta muy útil para prevenir los pelos enquistados, un problema frecuente después de la depilación. Al mantener los poros y los folículos libres de obstrucciones, se reduce la aparición de estos molestos granitos y ayuda a que la piel se mantenga más uniforme.La exfoliación también mejora la circulación sanguínea gracias al masaje que se realiza durante la aplicación del producto. Esto ayuda a que la piel tenga un aspecto más saludable y tonificado.Por último, mejora la eficacia de los tratamientos que aplicamos después. Hidratantes, aceites corporales o autobronceadores penetran mejor cuando la piel está libre de células muertas, lo que permite obtener resultados más uniformes, algo esencial con la llegada del verano.Errores que conviene evitar al exfoliar la pielAunque la exfoliación tiene muchos beneficios, hacerlo de forma incorrecta puede provocar irritación, sensibilidad e incluso dañar la barrera cutánea. Uno de los errores más habituales es exfoliar la piel con demasiada frecuencia. Más no siempre es mejor. Por eso, los dermatólogos recomienda hacerlo una o dos veces por semana, dependiendo del tipo de piel y del producto utilizado.Otro fallo frecuente es masajear demasiado fuerte. La exfoliación no debe resultar agresiva ni provocar enrojecimiento. Lo ideal es realizar movimientos suaves y circulares para retirar las células muertas sin irritar la piel.También conviene prestar atención al estado de la piel. Exfoliar cuando está irritada, quemada por el sol o presenta heridas puede empeorar el problema y retrasar su recuperación.Por último, otro error muy frecuente es no hidratar después. Tras la exfoliación, la piel está más receptiva a los tratamientos hidratantes, por lo que es un buen momento para aplicar una crema corporal o un aceite nutritivo que ayude a mantenerla suave y protegida.
Exfoliación corporal: por qué los expertos recomiendan hacerla una vez a la semana
Dedicar unos minutos a este paso puede mejorar visiblemente el aspecto de la piel.








