Era 1990 cuando Andoni Galdeano, un dibujante de Bilbao, dio con las l�neas maestras de aquella gota de agua peinada por el Poniente, apoyada en una rodilla, con la expresi�n de haber descubierto alg�nsecreto de la existencia, y las meti� en una carpeta. Tardar�an a�os en ver la luz. Hab�a nacido El Ni�o, pero todav�a no era El Ni�o. El logo que propiciar�a el pelotazo de la marca de ropa era un dibujo a secas. �Aquel personaje no estaba en venta. No formaba parte de ning�n encargo. No pertenec�a a ning�n cliente. Era algo personal. Sent�a que ten�a que guardarlo hasta encontrar el momento adecuado. No naci� de un d�a para otro. Fue el resultado de muchos a�os dibujando personajes. Cada nuevo dibujo era un intento de simplificar. El Ni�o naci� precisamente de esa b�squeda de la sencillez. Quer�a crear un personaje que pudiera reconocerse al instante, con pocas l�neas, pero que al mismo tiempo tuviera personalidad, car�cter y significado�, explica Galdeano, su autor, que hace unos meses abri� una cuentade Instagram a su creaci�n.Esta es la primera vez que cuenta la historia de El Ni�o, el logo que fund� un imperio de camisetas. Hasta ahora, todo estaba guardado en una caja. Los retales, algunas pegatinas, las fotograf�as de los primeros d�as en Tarifa. Su socio, Herbert Newman, hab�a calculado hace a�os una facturaci�n de 1.200 millones de euros. �No fue tanto�, corrige Galdeano. Ordena sus memorias, empezando por el hallazgodel pueblo de C�diz hasta la llamada de Luis Figo. �Nos ped�a ropa. Tambi�n otros jugadores del Real Madrid. Marc Gasol, por ejemplo, quer�a que lo visti�ramos. Las prendas de esta gente son gigantes, eh�.El representante estaba muy sorprendido. �Que le daban Nike, pero Marc Gasol quer�a llevar El Ni�o. Hab�a que hacerle la ropa a medida. Las camisetas eran s�banas. Mi mujer y yo acabamos abriendo veintitantas tiendas en toda Espa�a�, empieza a recordar. El padre de El Ni�o le hizo un sello al verano. Descubri� el blas�n del calor. Y se lo puso a la ropa. Pero, primero, guard� en una carpeta a aquel personaje. Por partes. Andoni Galdeano fue un adolescente extra�ado en Bilbao. �Nac� all�. A los ocho a�os nos fuimos al campo y descubr� otra forma de vivir. Yo ten�a unos diecis�is cuando tuvimos que volver a Bilbao y aquello fue un golpe dur�simo. Recuerdo llorar constantemente. Mi madre me preguntaba que qu� me pasaba y yo siempre respond�a lo mismo: ‘No quiero vivir aqu�’. Lo que ve�a alrededor no encajaba conmigo. Ve�a a la gente vestida de gris, caminando cada ma�ana hacia el trabajo y regresando por elmismo camino. Sent�a que aquella vida no era para m�. Con dieciocho o diecinueve a�os alguien me habl� de Tarifa�.Ya no hab�a vuelta atr�s. A�os antes de que le dieran el soplo de la ubicaci�n del para�so, fue un alumno con inquietudes existencialistas. Vamos, un poco insoportable. �Era inquieto, travieso y no me adaptaba al sistema educativo de aquella �poca�. Entrar en el carril, aceptar la vida en modo autom�tico y todo eso no entraba para nada en sus planes. �Nadie parec�a plantearse que un ni�o pudiera tener otras habilidades o talentos diferentes. Suspend�a pr�cticamente todo. Me pasaba horas dibujando. Era lo �nico que captaba toda mi atenci�n�. Entonces empez� a dar clases de dibujo a otros ni�os. �Mientras en el colegio me consideraban un mal estudiante, fuera de �l ya ense�aba aquello que m�s me gustaba hacer. Y me apasionaba�.Un par de chavales con camisetas de El Ni�oE. M.Andoni Galdeano repasa su vida en un correo electr�nico. Pocos d�as m�s tarde, por una videollamada, se presenta. Vive en las Azores, en una casa pegada a las olas, con la isla del Pico en la ventana. �Cuando me echaron del colegio fui a un caser�o. All� hab�a un mexicano que hac�a tapices, una chica americana, otro chico de Bilbao y otro de Algorta. Se daban lecciones de cer�mica, aguafuerte o grabado. El tema de los tapices no me interes� porque era un trabajo muy lento. No estaba hecho param�. No s� muy bien por qu� empec� a pintar. Aprend� muy pronto a trabajar sin esperar la aprobaci�nde nadie�.No ten�a, desde luego, la aprobaci�n de la familia cuando carg� los aperos del windsurf en un Simca 1200. En su casa nadie entend�a su �xodo ni sus ganas de exiliarse. �No era f�cil hacer entender que me iba a hacer windsurf. Entonces, no hab�a tanta disponibilidad de materiales, ni estaba tan extendido el fen�meno por Espa�a. Era toda un aventura. Llegu� a irme a Francia a comprar un neopreno que aqu� no se pod�a encontrar. La primera vez que llegu� a Tarifa entr� por la carretera de Algeciras. Recuerdo perfectamente aquel momento. Apareci� toda la playa de Los Lances�, cuenta el pionero. La visi�n del mar en la otra punta del mapa fue algo parecido a una epifan�a. �Mi amigo Charlie y yo nos enamoramos del lugar. De hecho, �l sigue trabajando all�. No necesit� semanas ni meses para decidirlo. Entend� que me quedaba en cuanto vi aquella playa�, resume.Huir acabar�a dando resultado. El encuentro de Andoni Galdeano con Tarifa molde� a Tarifa y a Andoni Galdeano. Lleg� justo a tiempo, antes de la transformaci�n del pueblo en un destino tur�stico. �Ha cambiado mucho. Me di cuenta de que hab�a cambiado la noche en que me encontr� con unos chavales que hab�an ido a salir de fiesta a Tarifa. Decid� mudarme en ese momento. Antes sal�amos de cualquier manera, en traje de ba�o y chanclas. Era un pueblo de surferos, no de turistas�, dice Galdeano.�No ten�amos dinero cuando llegamos�, anticipa. �Cometimos errores bastante divertidos. M�s de una vez se nos volaron las tablas del techo de los coches. Una vez se nos soltaron y fueron a parar a un campo de toros. La hierba estaba alt�sima y no pod�amos ver d�nde hab�an ca�do�. Un poco asalvajado, Galdeano fue haci�ndose con el pueblo. Puede que lo empezara a gentrificar.Primero abri� un bar. "Nunca fui a Tarifa buscando hacer una marca, ni montar una empresa ni convertirme en empresario. Uno de los primeros proyectos que montamos fue un peque�o bar. Se llamaba Pepep�tamos. Despu�s, cuando me convert� en empresario, pues no pens� en la contradicci�n. Fue surgiendo�. En ese bar se encuentra una primera llamada a El Ni�o. �Creo que ya apuntaba algo de lo que vendr�a despu�s. Aquello era mucho m�s que un bar. Era un laboratorio de ideas. Sin saberlo,ya est�bamos creando nombres, personajes, logotipos, ambientes y formas de comunicar�, advierte.Puede ser. La �poca era propicia. A principios de los 90, Quiksilver o Rip Curl, dos marcas especializadas en ropa de surf, empezaban a estar de moda entre el gran p�blico. Llenaron armarios de los adolescentes que ten�an la primera playa a tres horas. Fueron los surferos de Zarautz quienes las introdujeron en Espa�a y, al cabo del tiempo, un chaval de C�rdoba pod�a acabar vestido como un windsurfista de Australia. Hab�a un nicho por cubrir en Espa�a. Justo Tarifa era un hervidero de marcas que acabar�an por configurar la imagen que atrajo al turismo. Andoni Galdeano dise�� un buen porcentaje de los logos. Propici� en parte el cambio que lo sac� de all�. De hecho, rechaza la oferta de volver, identificar alguno de sus lugares fetiches, poner en pie la historia desde el punto de partida.Prefiere mostrar su Tarifa desde la distancia. �El Tarifa que conoc� era mucho m�s peque�o, m�s salvaje, m�s espont�neo. Aquel lugar ya solo existe en la memoria de quienes lo vivimos. A muchos de los que llegamos hubo cosas que dejaron de gustarnos con el tiempo. En mi caso fue el viento. Lleg� un momento en que empez� a resultarme inc�modo�, se justifica.Eran los tiempos de lo que se ha llamado con los a�os la Espa�a feliz. Corr�a el dinero, hab�a atm�sfera de prosperidad y la burbuja inmobiliaria parec�a estar hecha de material ign�fugo. A El Ni�o le acompa�aron marcas como Guru o Kukuxumusu en la inyecci�n del optimismo. Todo se acab� con la crisis. Fuese como fuese, Galdeano fue el Cruz Novillo de Tarifa. �No lo s�. Tendr�an que decirlo otros. Tuve suerte de participar durante a�os en la construcci�n de gran parte de la identidad gr�fica de Tarifa y tambi�n de otros lugares que marcaron una �poca como Sierra Nevada�.Recita de carrerilla: �No Work Team, Mala Mujer, Cat Fun, Hot Stick, Tarifa Piratas, Indian Tarifa, Explota Tarifa, Bull, Art of Surfing, Extrem o Moda Tarifa�.Andoni Galdeano tambi�n trabaj� para marcas ya consolidadas, como Chiemsee, Matador, Avia, New Balance, John Smith, Piel de toro o Land Rover. �Uno de los logotipos que recuerdo con m�s cari�o fue el del Bar La Ruina. Era una especie de le�n construido en hierro. Ten�a un punto salvaje que encajaba perfectamente con el esp�ritu del lugar. M�s que dise�ar logotipos, me gustaba crear personajes con alma. Por eso, muchos de aquellos dibujos funcionaron tan bien�, subraya. �Eran personajes capaces de generar una conexi�n emocional. Todo aquel trabajo acumulado durante a�os termin� desembocando en la creaci�n de El Ni�o�.Todo el que haya intentado dibujar a vuela pluma El Ni�o habr� encontrado alg�n callej�n sin salida. �Es uno de los dibujos m�s dif�ciles que he hecho�, contesta Galdeano. �Si cambias una curva, una proporci�n o un peque�o detalle, pierde su personalidad. Cambia su car�cter�, certifica. Antes de buscar un lugar con cobertura para conectar la videollamada, ha interpretado las l�neas. �He tenido que calcarlas�, r�e al otro lado. �El personaje est� en una actitud muy concreta. No est� descansando ni est� enfadado. Est� pensando, esperando, observando. Es la misma actitud que hemos tenido los que vivimos cerca del mar: esperando las olas, esperando que entre el viento, esperando el momento adecuado�.Aclarado.Andoni Galeano, creador de la marca El Ni�oE. M.En 2006, en plena efervescencia, el logo de El Ni�o fue impreso en 2,7 millones de prendas, comercializadas en 700 puntos de venta y 15 franquicias. Fue el mejor a�o: ingresaron alrededor de 30millones de euros. �Ocurr�a algo que era muy importante. Funcionaba a cualquier tama�o. Lo dibujabas a un cent�metro y segu�a llamando la atenci�n. Lo hac�as enorme sobre una pared o una valla publicitaria y segu�a teniendo la misma fuerza�. Antes de ser El Ni�o, tuvo otros nombres. �Primero fue Drop. Una gota de agua. Era demasiado evidente y le faltaba misterio�. Despu�s lo intent� con Chocolate. �Llegamos a vender algunas camisetas con ese nombre. No terminaba de encajar�. Seg�n fuentes ap�crifas, El Ni�o recibi� su nombre del Levante que sopla de la monta�a. �Apareci� el nombre correcto.Habla de una actitud, de una manera de mirar la vida y conservar la curiosidad. Ser ni�os toda la vida�,a�ade Galdeano.En 1999, nueve a�os despu�s de haberlo escondido, Galdeano abri� la primera tienda en Tarifa. �Despu�s empezaron a abrirse por toda Espa�a. Patricia [su mujer] y yo viaj�bamos para decorarlas. D�bamos forma a cada espacio, tratando de que todas conservaran el esp�ritu de El Ni�o�. El registro de la marca propici� un choque con quienes fueron sus socios. �Son cuestiones internas que no interesan a nadie. Me hicieron la putada de mi vida. Por una serie de circunstancias el registro no estaba donde deb�a estar y tuve que recuperarlo para poder seguir adelante con el proyecto. Son historias feas de las que prefiero no hablar�. Solucion� las traiciones con el desembolso de una buena cantidad de dinero. �Antes, lo hab�a ofrecido dos veces. A una empresa de zapatillas y a unos importadores de una marca de ropa americana que quer�an empezar una marca en Espa�a. Lo ofrec�, pero no lleg� a nada�, recuerda.La identificaci�n con Tarifa no fue espont�nea. �Hac�a muchos a�os que hab�a un cartel blanco vac�o en la entrada de Tarifa�. Era un buen espacio para una campa�a de publicidad gratuita. �Cog� una brocha. Escrib� la palabra Tarifa y coloqu� una gran pegatina de El Ni�o, de ochenta cent�metros por ochenta cent�metros. Fue intuici�n�. El avispero de marcas tarife�o salt� contra Galdeano. Tuvo que intervenir el Ayuntamiento, que acab� retirando a El Ni�o de la entrada del pueblo, pero ya era tarde. �Para miles depersonas, la marca y Tarifa ya formaban parte de la misma historia. Y, poco a poco, el personaje dej� de ser solamente un dibujo para convertirse en algo asociado a un lugar�.Incluir pegatinas en la ropa fue un salto evolutivo, cualquiera pod�a ser un embajador de El Ni�o. �La gente empez� a pegarlas en sus coches. El Ni�o viajaba por las carreteras. La gente se convirti� en el medio de comunicaci�n. Les apetec�a llevar aquel personaje con ellos. Fue la gente quien termin�convirti�ndolo en algo mucho m�s grande�. Ese �xito acab� desafiando la idea con la que lleg� a Tarifa. �Bueno, no me ve�a como empresario, pero al final lo fui. Segu�a siendo la misma persona, no se me subi� a la cabeza, nunca pens� que fuese un genio ni m�s listo que nadie. Ni siquiera viv�a pendiente del dinero�. Y un d�a le vio la camiseta a Luis Figo, a algunos miembros de la Familia Real y hasta hab�a una leyenda sobre un actor que compraba la marca fuera de Espa�a. �Nos llegaron a decir que personas relacionadas con el universo James Bond ten�an camisetas. Nos parec�a surrealista en ese momento�.Triunfaron de lo lindo. �Todav�a me ocurre algo bastante curioso: de vez en cuando encuentro alguna camiseta guardada de aquella �poca, con su etiqueta original, y se la quito para empezar a usarla treinta a�os despu�s�. Y Galeano mantiene la misma talla.
La historia no contada de El Ni�o, icono de la Tarifa que ya no existe: "Aquel personaje no estaba en venta"
Era 1990 cuando Andoni Galdeano, un dibujante de Bilbao, dio con las l�neas maestras de aquella gota de agua peinada por el Poniente, apoyada en una rodilla, con la expresi�n de...










