Hay una cita que no puede faltar ni en el verano marbellí ni en el periodo estival de los rostros conocidos que cada edición acuden a su llamada: la Gala Starlite. Ya son 17 ediciones de este evento que une solidaridad y música, y que premia también a aquellos cuyas acciones han marcado un antes y un después. Este domingo 9 de agosto, la cantera de Nagüeles recuperó el color y la alegría, también recuperó a uno de sus anfitriones, Antonio Banderas, quien, además de celebrar su 66º cumpleaños rodeado de decenas de personas, volvió a estar presente en esta noche benéfica después de que sus compromisos profesionales le impidieran estar en la pasada edición —físicamente, porque sí que conectó por videollamada—.Los anfitriones, Banderas y la empresaria y filántropa Sandra García-Sanjuán, se hicieron de rogar en esta ocasión. Antes que ellos llegaron todos sus invitados. Bertín Osborne, presentador de la gala solidaria, fue el encargado de inaugurar la alfombra roja, aunque solo posó para los medios gráficos, ya que evitó hablar con los periodistas; la socialité Carmen Lomana, una asidua a la celebración, como García-Sanjuán recordó durante la cena; Victoria Federica de Marichalar, hija de la infanta Elena, como ya acostumbra, que tampoco pronunció palabra alguna; y Edu Aguirre, periodista deportivo y mejor amigo de Cristiano Ronaldo, que con su presencia en el recinto marbellí confirmó que la boda entre el futbolista y Georgina Rodríguez no se iba a celebrar este domingo. Muchos otros pasaron ante los flashes, pero muy pocos parecieron entender —o querer hacerlo— el dress code establecido para la velada: “Hippie Retro Glam”. Para los despitados, unas diademas de flores esperaban a cada uno de los invitados en su asiento. La gala comenzó con unos 20 minutos de retraso. Periodistas, invitados y premiados les esperaban a ellos: a los encargados de que cada año la solidaridad vuelva a convertirse en el nexo de unión. Los anfitriones, acompañados de sus respectivas parejas, y de la violinista Sophie Rodríguez, hicieron de su entrada todo un espectáculo. Los acordes sonaban, ellos posaban ante las cámaras y la prensa aguardaba las declaraciones. Como telón de fondo, un coche de Mercedes-Benz, patrocinador oficial de Starlite, que esta vez Banderas no firmó. Atrás quedó la tradición del actor malagueño de serigrafiar el automóvil. “En esta gala vamos a disfrutar, a reír, a compartir. Lo que quiere la Fundación Starlite es hacer a la gente feliz, compartir, disfrutar, inspirar... La solidaridad es la base de todo; si no, nada tendría sentido”, afirmó García-Sanjuán a su llegada. Unas declaraciones breves, a contrarreloj. Los invitados aguardaban y la gala, presentada por Osborne y la modelo argentina Valeria Mazza, ya había empezado sin sus dos anfitriones. En esta noche nunca falta solidaridad, pero en esta ocasión se repitieron las muestras de cariño y apoyo tanto a Venezuela y los venezolanos tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio como a las víctimas de los incendios del pasado mes de julio en España. “Llevamos un verano muy complicado, de montaña rusa”, contaba Banderas nada más pisar el escenario. ”Ganamos el Mundial, luego vinieron los incendios y la situación que se está viviendo ahora en Ceuta", comentó el intérprete, sin profundizar más. “Ayer tuve una alegría y quiero traerla aquí: mi hermano, que está ahí sentado, no solo es un campeón de la Copa del Rey de Vela, también lo es para mí. Es el mejor amigo que jamás he tenido”, afirmó con orgullo.Como cada año, hubo mucha música. La que se esperaba y la que pilló por sorpresa incluso a sus protagonistas. El cantante colombiano Juan Restrepo, conocido por su papel en La reina del flow, rompió el hielo de la velada. Le siguió Bertín Osborne, ya recuperado de los problemas de salud que ha ido arrastrando en los últimos meses, que quiso hacerle un homenaje al cantante canadiense Michael Bublé, que acudía como acompañante de su esposa, la actriz argentina Luisana Lopilato, una de las premiadas de la velada.Aunque desde el momento en el que pisó el photocall el vocalista advirtió que iba a quedarse en un segundo plano porque era la noche de su mujer, se vio obligado a acaparar el foco en varios momentos. Osborne versionó el clásico Fly Me to the Moon y acabó produciéndose un inesperado dueto que conquistó a los presentes. “Eres mi héroe”, afirmó Bublé tras la actuación. El cantante Juan Peña y Los Alpresa, también habituales de la gala, levantaron a un público algo tímido, que cenó salmorejo de tomate amarillo con burrata, pesto verde, tartar de tomate raf, caviar de aceite de oliva y microbrotes, así como carrillada de ternera con puré de raíces, zanahorias baby glaseadas, salsa de soja y miel de flores; y, de postre, pastel de mango o de chocolate, a suertes, todo a cargo de Goyo Catering.La emoción de verdad se vivió durante la tradicional subasta benéfica. Entre todas las experiencias que salieron a puja, se recaudaron más de 140.000 euros: una experiencia a Capri por 10.000 euros; un cuadro del artista malagueño Andrés Mérida por 9.000; un cajón y una guitarra firmados por todos los artistas presentes en la velada, que alcanzó un precio de 17.000 euros; una velada con el bailarín Joaquín Cortés por 7.000 euros... La joya de la noche fue un cuadro del pintor suizo Raymond Stuwe en homenaje al cantante David Bowie que se llevaron finalmente por 30.000 euros. Todo ello mientras se sucedían los gritos animando a la puja de Memo Martínez y Juan Peña, encargados de controlar los brazos que se alzaban en busca de una pieza. Uno de los últimos lotes, y por sorpresa, fue la camisa que llevaba Banderas, pintada por él mismo ante la imposibilidad de encontrar un estilismo acorde con la gala. “No me la voy a quitar esta noche, la mandaré en una caja”, defendió ante los presentes. Finalmente, se vendio por 11.000 euros. En este 2026, rompiendo otra tradición, no se subastó un beso de ninguno de los presentes. Todo lo recaudado irá, una vez más, a las fundaciones Niños En Alegría, creada por la anfitriona, y Lágrimas y Favores, de Banderas. Una de las sorpresas de la noche fue la presencia de Telma Ortiz, hermana de la reina Letizia. Siempre en un discreto segundo plano, pronunció un discurso de casi tres minutos sobre la importancia de seguir ofreciendo apoyo a Venezuela. “Queremos traer esperanza. Después de trabajar 14 años en ayuda humanitaria, cuando la atención mediática se desvanece, cuando los rescatistas y los equipos de emergencia se van, queda un trabajo hecho y necesario, pero es solo un parche. Al final, es algo muy temporal. No se trata de responder a la emergencia, se trata de reconstruir y de reconstruir mejor”, subrayó. Un rato más tarde, volvería a subirse al escenario para entregar el premio al empresario Enrique Riquelme. En esta XVIIª edición, los premiados fueron Estrella Morente, “por hacer del flamenco una expresión de identidad, tradición y cultura universal”; el empresario, abogado y editor venezolano Jorge Neri, por “su trayectoria a promover un liderazgo basado en la conciencia, la colaboración y el propósito”; la comunicadora Eglantina Zingg, también venezolana, por “dedicar su voz e influencia a promover la igualdad de oportunidades y el liderazgo femenino”; el tenor Plácido Domingo, por dedicar “su vida a llevar la excelencia musical a los escenarios más importantes del mundo, convirtiéndose en un embajador universal de la cultura”; la actriz Luisana Lopilato, por “convertir el éxito en una oportunidad para ayudar a los demás”; y el empresario Enrique Riquelme, por representar “una nueva generación de líderes empresariales que entienden el éxito como una fuerza de transformación social”. Los discursos se alargaban y Nicole Kimpel, pareja de Banderas, a pie de escenario hablaba con Valeria Mazza: ya era medianoche y, oficialmente, comenzaba el cumpleaños del actor. Aun así, la fiesta quedó para el final. Una vez realizada la foto familiar con los premiados y rostros habituales de Starlite, Los Alpresa comenzaron a tocar el Cumpleaños feliz. Una tarta de cuatro pisos apareció en el escenario y entonces llegó otra sorpresa. No estaba en el guion, pero Plácido Domingo le dedicó la canción a Banderas. Ambos acabaron fundidos en un abrazo en una edición más de esta gala que, el año que viene, cumplirá la mayoría de edad, y que demostró que las tradiciones está bien mantenerlas, pero que también hay que buscar nuevas ideas con las que aportar ese aire fresco que tanto se echa en falta en la cantera de Nagüeles una vez comienza la fiesta.
Así ha sido la Gala Starlite: del regreso de Antonio Banderas al inesperado dueto de Michael Bublé y Bertín Osborne
Como cada verano, la cantera de Nagüeles ha reunido a personalidades nacionales e internacionales en una noche solidaria. Venezuela estuvo presente en una fiesta que concluyó con el tenor Plácido Domingo cantándole al actor malagueño por su cumpleaños










