OpiniónNueva sobretasa al predial para financiar alumbrado y tecnología genera preocupación entre hogares de clase media en Bogotá.Alumbrado público en Bogotá Foto: Uaesp09.08.2026 23:01 Actualizado: 09.08.2026 23:01

Uno de los mensajes que dejó el presidente de la República en su más reciente intervención fue el anuncio de una nueva reforma tributaria. La noticia vuelve a generar preocupación entre la clase media y, especialmente, entre muchos hogares bogotanos de estrato 4. Familias, en su mayoría asalariadas, que no reciben subsidios, pero a las que cada vez se les exige asumir más obligaciones. Hogares que dependen de un ingreso mensual y deben pagar crédito hipotecario o arriendo, administración, servicios públicos, educación, transporte y una carga tributaria creciente. A esto se suma la propuesta del alcalde para crear un nuevo cobro destinado a financiar el alumbrado público y parte de la infraestructura de lo que la administración denomina una “ciudad inteligente”. La Alcaldía propone una sobretasa asociada al impuesto predial, con una tarifa de 0,4 por 1.000 sobre la base gravable del inmueble.Alumbrado público en Bogotá Foto:UaespAquí aparece un problema para la clase media. El impuesto no pregunta cuánto gana la familia, sino cuánto vale su propiedad. Un pensionado, una pareja asalariada o una familia que compró su apartamento hace veinte años puede vivir hoy en un inmueble muy valorizado sin que sus ingresos hayan aumentado en la misma proporción. Tener patrimonio no significa necesariamente tener liquidez.La propuesta va mucho más allá de cambiar las luminarias que faltan por tecnología LED. Bajo el concepto de alumbrado para una “ciudad inteligente” aparecen cámaras, sensores, conectividad y dispositivos para monitorear riesgos como inundaciones e incendios. Muchas de estas tecnologías pueden ser necesarias, pero eso no significa que todas deban financiarse de la misma manera.Si una cámara hace parte de la política de seguridad, ¿por qué no financiarla con el presupuesto de seguridad? Si un sensor sirve para gestionar emergencias, ¿por qué no debe asumirlo el sector correspondiente? Una cosa es iluminar una calle y otra financiar toda una plataforma tecnológica sobre los postes de Bogotá.Las pérdidas por el vandalismo y hurto dejan a la ciudad pérdidas de más de 17.000 millones. Foto:UaespTambién hay una cuenta pendiente. Si la ciudad ya renovó cerca del 70 por ciento de sus luminarias, reemplazando las antiguas luces de sodio por tecnología LED, que consume menos energía, ¿cuánto estamos ahorrando gracias a esa modernización? Si esos ahorros existen, deberían cuantificarse y utilizarse para financiar parte de lo que todavía falta antes de crear un nuevo cobro.Antes de castigar nuevamente el bolsillo de los hogares, deberían estudiarse otras alternativas. Parte de la modernización podría financiarse con los ahorros en el consumo de energía. También se podría incorporar iluminación alimentada con energía solar.La respuesta frente a cada nueva necesidad de la ciudad no puede ser siempre crear otro cobro.Además, el efecto no termina en el propietario. Un mayor impuesto sobre un inmueble puede trasladarse al canon de arrendamiento, y los mayores costos de un establecimiento comercial pueden terminar reflejados en sus precios. Incluso quienes no paguen directamente la sobretasa pueden sentir sus efectos en el costo de vida. Antes de imponerla, la Alcaldía debe explicar cuánto cuesta terminar la transición a LED, qué parte corresponde realmente al alumbrado y cuál a otros componentes tecnológicos, cuánto se está ahorrando con las inversiones realizadas y qué alternativas de financiación fueron estudiadas.Porque una ciudad inteligente no debería medirse solamente por los sensores que instala en sus postes. También debería ser inteligente para administrar lel dinero de sus ciudadanos y ahorrarles costos.OMAR ORÓSTEGUIDirector GovlabUniversidad de La Sabana Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.