Nadie sabe realmente cómo se llama ni qué edad tiene, pero la hija adolescente del líder norcoreano, Kim Jong-un, se ha convertido en una figura que ocupa cada vez más espacio en los análisis de inteligencia de Corea del Sur. Obtener información fiable sobre uno de los regímenes más opacos y desconocidos del mundo no es tarea fácil y cualquier dato relacionado con la vida privada de sus dirigentes está rodeado de secretismo. Tanto es así que solamente intentar dar con el nombre de su hija sigue siendo una cuestión reservada para los servicios de inteligencia. Por ello, aunque su identidad no ha sido confirmada oficialmente, el Servicio Nacional de Corea del Sur (NIS) cree que podría llamarse Kim Ju-ae y que su edad rondaría entre los 13 y los 14 años. Hasta hace apenas unos años no se sabía de su existencia. La primera vez que apareció junto a su padre fue en el año 2022, durante la inspección y el lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental Hwasong-17 en Pionyang. Desde entonces, sus apariciones públicas —siempre acompañada del líder supremo— se han multiplicado. Vestida en ocasiones con ropa de cuero y gafas de sol negras, en un estilo similar al de su padre, la joven ha acompañado al líder norcoreano en entrenamientos militares —subida en carros de combate o disparando con un rifle— y ha participado directamente en los actos de Estado y en viajes diplomáticos. Que Kim Jong Ae esté más presente en estos eventos no ha hecho más que alimentar las especulaciones sobre si Kim Jong-un le estaría preparando para convertirse en la próxima líder de Corea del Norte. TE PUEDE INTERESAR Ya el pasado mes de febrero, fuentes de la inteligencia surcoreana sostuvieron que esto era cada vez más factible. Analistas del país como Mitch Sin añaden en artículos publicados en que el hecho de mostrar a su hija forma parte de la estrategia que Pyongyang estaría llevando a cabo para seguir dando pasos a favor de una visión más aperturista diplomáticamente —aunque sigue siendo muy férrea— con el mundo exterior. Incluso en el turismo, Corea del Norte ha empezado a dar pasos a favor de abrir sus puertas, celebrando hasta maratones donde los invitados eran influencers occidentales. Eso sí, acompañados siempre de guías locales y pudiendo ir únicamente a los sitios fijados por el régimen. "La designación de una sucesora femenina puede entenderse como la culminación de ese mismo proyecto", sostiene Sin en su análisis. "Envía el mensaje de un Estado moderno y seguro de sí mismo, que ha superado el rígido modelo de sucesión patriarcal de su padre y de su abuelo. Una imagen de "modernidad política que incluso muchas democracias consolidadas aún no han alcanzado", insiste. Sin embargo, proyectar una suerte de modernidad no es lo mismo que materializarla. TE PUEDE INTERESAR Aunque Kim Jong-un realmente estuviera preparando a su hija como sucesora, el camino que tendría por delante no sería sencillo. Haber nacido en la llamada "línea de sangre del monte Paektu" —el linaje mitificado que sostiene que la dinastía Kim (y por tanto su legitimidad política) viene directamente de un volcán activo en la frontera entre China y Corea del Norte— no garantiza por sí solo la supervivencia política. El propio Kim Jong-un lo demostró durante sus primeros años en el poder. Tras asumir el liderazgo en 2012, dedicó buena parte de sus esfuerzos a purgar a miembros de la élite política y militar, entre ellos su propio tío, Jang Song-thaek, ejecutado en 2013, y el poderoso jefe del Estado Mayor Ri Yong-ho, destituido apenas unos meses después de su llegada al poder. La cuestión, como señala Shin, es si Kim Ju-ae sería capaz de ganarse la lealtad de una élite política y militar "profundamente jerarquizada y acostumbrada, durante décadas, a responder ante líderes masculinos". TE PUEDE INTERESAR La cúpula militar norcoreana, formada en su mayoría por hombres de avanzada edad y educados en una cultura política profundamente patriarcal, desempeña un papel fundamental en la estabilidad del régimen. Durante tres generaciones, la lealtad absoluta del sistema se ha construido alrededor de líderes varones de la familia Kim, pero algo podría estar cambiando. Corea del Norte ya cuenta con mujeres que han alcanzado posiciones importantes dentro del régimen. Kim Yo-jong, la hermana del líder, se ha convertido en una de las figuras más poderosas en Pyongyang y ha desempeñado un papel destacado en asuntos políticos y diplomáticos. Choe Son-hui, por su parte, es la primera ministra de Asuntos Exteriores en el país. Aun así, no es lo mismo tener un rol importante dentro de un sistema jerarquizado y muy masculinizado de por sí que convertirse en la máxima autoridad. Para Jacob Bagon, investigador y analista de datos experto en Corea del Norte, en conversaciones con El Confidencial, la frecuencia y, sobre todo, el contexto de sus apariciones son algunos de los principales indicios de que podría estar siendo preparada para asumir cada vez más responsabilidades. TE PUEDE INTERESAR "No solo se la ve acompañando a su padre en actos civiles", explica Bagon. "También aparece en lanzamientos de misiles, visitas a bases militares, eventos diplomáticos, grandes desfiles y ceremonias oficiales. Normalmente nadie ocupa ese tipo de escenarios si el Gobierno no quiere que sea visto. Eso es un buen indicador de que la están preparando", añade. Existe, además, una incógnita sobre la existencia de un supuesto hijo varón de Kim Jong-un, que estaría considerado tradicionalmente como el heredero natural de la dinastía. Poco o nada se sabe sobre él. "Nunca lo hemos visto", señala Bagon. "No conocemos su nombre, su edad ni ningún otro detalle", afirma La ausencia del supuesto hijo podría tener una explicación tan sencilla como que simplemente es por cuestiones de seguridad. La familia Kim ha mantenido durante décadas un enorme secretismo sobre su vida privada y, de hecho, tampoco se conoció públicamente la existencia de Kim Jong-un hasta pocos años antes de que asumiera el poder. Pero el analista plantea también otras posibilidades. "Puede que el hijo no tenga el perfil que Kim Jong-un considera adecuado para gobernar", explica. Incluso podría existir "algún factor que, a ojos de la élite del régimen, lo descalifique", aunque reconoce que, en este momento, "la realidad es que no lo sabemos". Sobrepeso y antecedentes cardíacos Respecto a su padre, los análisis de inteligencia aseguran que podría estar rondando la cuarentena, pero donde más apuntan es a su cuestionable estado de salud. Sostienen que el líder norcoreano está "más gordo que nunca". Creen que su peso podría rondar los 170 kilos, siendo este "el peso más alto que ha tenido nunca", lo que le situaría en un "alto riesgo" de padecer enfermedades cardíacas. Su padre, Kim Jong-il, murió a los 69 años de un ataque cardíaco o, como lo llamó la prensa norcoreana, "un ataque de ira" debido, supuestamente, a los fallos en la construcción de una planta energética en Huichon. Si a su elevado peso se le suma que en eventos públicos se le ha visto fumar puros y beber alcohol, Kim Jong Un tendría probabilidades de sufrir una afección similar a la de su padre. De hecho, como aseguran desde Seúl, su círculo más cercano estaría buscando medicamentos extranjeros para tratarle la hipertensión y la diabetes. Lee Seong-Kwuen y Park Sunwon, diputados surcoreanos, fueron más allá y —citando a la inteligencia— añadieron que "podría haber padecido afecciones médicas difíciles de tratar con los medicamentos disponibles actualmente". "Hemos llegado a la conclusión de que sus problemas de salud se deben probablemente al estrés, al tabaco y al alcohol", insistieron TE PUEDE INTERESAR "Si Kim Jong-un muriera mañana, creo que habría un problema muy serio porque solo tiene 14 años y es poco probable que la cúpula militar respete las decisiones de una niña", asegura el investigador. "Probablemente falten 20 años o más para que eso ocurra. Ese tiempo permite preparar el terreno y resolver la cuestión de una eventual líder femenina. Cuanto más tiempo pase, más sólida será la posición de Kim Ju Ae y más estable será la transición", añade. Aun así, "Kim Jong-un puede querer que su hija sea su sucesora, pero una vez fallezca, la decisión ya no dependerá de él", advierte Jacob. "La última palabra podría quedar en manos de quienes continúen controlando las estructuras de poder en Pyongyang, especialmente la cúpula política y militar". El escenario, sin embargo, puede ser muy diferente dentro de 10 o 20 años. "Ese tiempo permite preparar el terreno y resolver la cuestión de una eventual líder femenina", explica. Y cuanto más tiempo pase, añade, "más sólida será la posición de Kim Ju-ae y más estable será la transición". Por eso, una de las claves para determinar si realmente está siendo preparada para gobernar será observar qué tipo de formación recibe durante los próximos años. Especialmente, su relación con las Fuerzas Armadas. TE PUEDE INTERESAR "Lo que deberíamos observar dentro de unos cinco años es si Kim Ju-ae termina sirviendo en el ejército o estudiando en la Universidad Militar Kim Il Sung", explica. Para el analista, acumular este tipo de credenciales podría cambiar sustancialmente la percepción que la élite militar tiene de ella. Todavía no existe una confirmación oficial de que Kim Ju-ae vaya a ser la próxima líder de Corea del Norte. Y tampoco puede descartarse que el supuesto hijo varón de Kim Jong-un aparezca algún día y altere por completo las previsiones actuales. Pero cuanto más tiempo pase Ju-ae junto a su padre, cuanto mayor sea su exposición a los principales centros de poder y cuanto más estrechas sean sus relaciones con las élites políticas y militares, mayores serán sus posibilidades de convertirse en la primera mujer al frente de Corea del Norte. Eso sí, siempre y cuando la cúpula militar esté dispuesta a acatar las órdenes de una mujer, por mucha sangre del monte Paektu que corra por sus venas.