La adolescente, de unos 13 años, rinde por primera vez en público homenaje a su abuelo y bisabuelo
En Corea del Norte, donde se ha construido un sistema dictatorial basado en el hermetismo, la herencia de sangre y el culto al linaje, cada pequeño gesto se interpreta como un mensaje cargado de simbolismo. Y en los dos primeros días de 2026, se ha emitido el mismo mensaje dos veces: la presencia de
opi=89978449&url=https://elpais.com/internacional/2025-09-02/la-hija-de-kim-jong-un-acompana-al-lider-norcoreano-en-su-visita-a-china.html&ved=2ahUKEwjfvaey5uyRAxX3kIkEHRCFJWsQFnoECCQQAQ&usg=AOvVaw3VWFVjBplOUFzgf3Rr77Ig" data-link-track-dtm="">Ju-ae, la amada hija del líder supremo del país, Kim Jong-un, ha dejado de ser una excepción cuidadosamente dosificada y empieza a convertirse en parte habitual de la escenografía de poder.
La agencia estatal de noticias KCNA difundió el jueves y el viernes fotografías del presidente norcoreano acompañado de la adolescente ―quien según estimaciones externas ronda los 13 años― en distintos actos oficiales. Las secuencias se corresponden con las celebraciones de fin de año y la visita en Año Nuevo al Palacio del Sol de Kumsusan, donde reposan embalsamados los cuerpos del fundador de la República Popular Democrática de Corea, Kim Il-sung, y el de su hijo y sucesor, Kim Jong-il, el padre del líder actual.











