El obispo auxiliar de Managua interpretó el evangelio como una invitación a seguir con fe en medio de la opresión, la incertidumbre y la normalidad forzada. (Cortesía: Confidencial)El obispo Silvio Báez llamó a conservar la rebeldía espiritual frente a “los gritos altaneros del dictador que se cree eterno”, al interpretar el evangelio de este domingo como una invitación a seguir caminando con fe en medio de la opresión, la incertidumbre y los intentos de imponer una “normalidad forzada”.En su reflexión, el prelado vinculó el pasaje de Jesús caminando sobre las aguas con la situación de los pueblos sometidos al miedo, el cansancio y los retrocesos tras esfuerzos fallidos por lograr un cambio social. Allí situó una de sus definiciones más directas: no hay que caer en el desánimo ni perder la capacidad de soñar con “una sociedad justa y libre”.PUBLICIDADBáez partió del relato de Mateo 14,22-31. Recordó que Jesús pidió a los discípulos subir a la barca para dirigirse a la otra orilla del lago de Galilea, y que durante la noche la embarcación fue sacudida por grandes olas a causa de un viento contrario.A partir de esa escena, explicó que la barca representa la existencia humana y también a la Iglesia. Según su lectura, la vida transcurre como una navegación en alta mar, expuesta a obstáculos, incertidumbres y fuerzas que impiden avanzar.El obispo sostuvo que esa pequeña y frágil embarcación es “sobre todo” una imagen de la Iglesia en la historia. Describió a la institución como una comunidad que atraviesa los retos de cada época e intenta ser fiel a Jesús y al Evangelio.PUBLICIDADLa resistencia de la comunidad católica ante la prohibición gubernamental de procesiones, que limita la expresión pública de su fe y afecta profundamente sus tradiciones religiosas (Foto cortesía Iglesia Noticias).En esa línea, afirmó que la Iglesia también navega entre “las aguas agitadas de poderes autoritarios y represivos” que la persiguen y la agreden porque no toleran la verdad de Dios que anuncia. Para Báez, el evangelio enseña que en la barca de la vida y en la barca de la Iglesia no se navega en soledad, porque Jesús “está siempre con nosotros”.El prelado citó además la promesa del Evangelio de Mateo 28,20: “Yo estoy con ustedes, todos los días hasta el fin del mundo”. Con esa referencia, presentó a Jesús como quien protege, cuida y preserva a la Iglesia del peligro mientras la guía con su amor.PUBLICIDADMás adelante retomó el momento en que Jesús aparece de noche caminando sobre el mar y acercándose a los discípulos. Señaló que, en la Biblia, el mar simboliza fuerzas hostiles y oscuras que amenazan la vida, por lo que caminar sobre esas aguas expresa el poder de Jesús sobre el mal y la muerte.Báez subrayó las palabras de Jesús a los discípulos: “Tranquilícense y no teman. Soy yo”. A su juicio, ese mensaje debe escucharse “en el corazón” cada vez que todo parece perdido, porque antes de ser invocado Jesús ya está al lado de quienes sufren para darles confianza, fortaleza y esperanza.PUBLICIDADFotografía de archivo en la que se registró al obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, uno de los sacerdotes católicos a los que el régimen de Daniel Ortega ha desnacionalizado y catalogado como enemigo de la patria, durante una persecución a la iglesia católica nicaragüense. EFE/Jorge Torres
El obispo Silvio Báez llamó a sostener la “rebeldía espiritual” ante “los gritos altaneros del dictador” en Managua
El obispo auxiliar Silvio Báez pidió no acostumbrarse a una “normalidad forzada” y mantener viva la idea de una sociedad “justa y libre”









