Una de las im�genes m�s brutales para entender en qu� se ha convertido la pol�tica estadounidense tuvo lugar el 29 de julio. Ese d�a compareci� ante un comit� del Senado Anthony Fauci, director durante 38 a�os del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos. El que fuera rostro de la lucha contra la pandemia y principal asesor m�dico de Joe Biden, de 85 a�os, fue sometido a un dur�simo interrogatorio por parte de los republicanos, encabezados por el senador Rand Paul, que desde hace a�os lo acusan de haber mentido sobre el origen del coronavirus, sobre la financiaci�n de investigaciones en Wuhan y la existencia de laboratorios biol�gicos secretos por todo el planeta, de haber manipulado las recomendaciones sobre mascarillas, vacunas y confinamientos para ejercer control pol�tico o beneficiar a la industria farmac�utica o de coordinar una conspiraci�n para silenciar a cient�ficos que defend�an el "origen de laboratorio".Fauci, que recibi� un perd�n preventivo de Joe Biden en sus �ltimos d�as de mandato, precisamente para que no acabara en prisi�n o arruinado, se acogi� repetidamente a la Quinta Enmienda, el derecho contemplado en la Constituci�n para no responder a preguntas que podr�an tener consecuencias penales, mientras algunos legisladores insist�an abiertamente en que deber�a acabar entre rejas y miembros del Gobierno publicaban memes con im�genes trucadas luciendo esposas.El fen�meno de la conspiraci�n es esencial para entender Estados Unidos y buena parte del planeta ahora mismo. Fue clave para la reelecci�n de Trump, impulsado por todo tipo de movimientos, como los partidarios de QAnon, que sostienen que hay una �lite secreta de pol�ticos, empresarios y celebridades, con los Clinton al frente, que controla el pa�s y dirige una gigantesca red de pedofilia y tr�fico de menores desde pizzer�as, t�neles y alcantarillas, y que algunos de sus integrantes eran incluso reptilianos o seres capaces de cambiar de apariencia. Seg�n la teor�a, Donald Trump libra en secreto una guerra contra esa "c�bala" y preparaba su desenmascaramiento y encarcelamiento masivo.El doctor Anthony Fauci comparece ante el Comit� de Asuntos de Seguridad Nacional y Gobierno del Senado, a finales de julio.APPero ese mismo ecosistema de desconfianza que durante a�os se nutri� de ideas sobre el llamado deep state, las vacunas o el FBI ya no distingue entre enemigos y aliados. La controversia por el caso Epstein ha provocado que una parte del universo MAGA acuse ahora a la Administraci�n Trump, al Departamento de Justicia e incluso a figuras como la ex fiscal general Pam Bondi o el director del FBI, Kash Patel, de ocultar informaci�n para proteger a las �lites. Las exigencias de transparencia absoluta que antes se dirig�an contra dem�cratas y funcionarios se vuelven ahora contra quienes gobiernan.En los �ltimos meses, ha habido una ruptura dentro del mundo MAGA. Un fen�meno con importantes nombres propios: Tucker Carlson dijo sentirse "atormentado" por haber apoyado a Trump; Marjorie Taylor Greene pidi� disculpas por haber cre�do falsedades tras ser llamada "traidora" por el propio presidente; Candace Owens dijo sentirse "avergonzada" por respaldarlo tras el bombardeo a Ir�n; y tanto Greene como Owens, junto con Alex Jones, han sugerido que el gabinete de Trump deber�a considerar la Enmienda 25 para destituirlo. En las �ltimas semanas, incluso una reina de las conspiraciones locas, como Laura Loomer, amiga del mandatario, se ha ca�do del caballo camino de Kiev, diciendo que la propaganda rusa le hab�a lavado el cerebro durante a�os.Es el resultado de convertir la sospecha permanente en la herramienta pol�tica b�sica, algo que se ha convertido en la raz�n de ser de cientos de blogs, podcasts y streamings. Cuando el mensaje dominante deja de ser que las instituciones fallan para convertirse en que ninguna merece confianza y todas est�n en contra del pueblo, resulta imposible controlar ning�n mensaje, como descubri� Trump con desesperaci�n, en el caso Epstein pero tambi�n con la guerra de Ir�n, con la dimisi�n de altos cargos que denunciaban la "influencia" de Israel en el Ejecutivo.Trump es la persona que m�s ha contribuido a alimentar la bestia de la conspiraci�n. Por eso sigue hablando siempre de Barack Hussein Obama, tras lanzar su carrera pol�tica jugando con la falsa afirmaci�n sobre el lugar de nacimiento del entonces presidente y una supuesta falsa partida de nacimiento. Trump ha dedicado la �ltima d�cada a difundir todo tipo de teor�as descabelladas sobre fraudes electorales. En 2020, pero tambi�n despu�s. Es algo que repite casi cada d�a. Igual que todo tipo de relatos sobre invasiones inmigrantes, vaciado de c�rceles y psiqui�tricos en Estados Unidos o que los haitianos de Ohio se com�an las mascotas de la gente.El problema es que la l�gica conspirativa no entiende de fidelidades. Se alimenta de la convicci�n de que siempre existe una verdad oculta y de que cualquier explicaci�n oficial forma parte del encubrimiento. Una vez instalada esa cultura pol�tica, ni siquiera quienes contribuyeron a crearla pueden dar por hecho que quedar�n al margen de ella. Se vio inmediatamente tras el asesinato del influencer y activista conservador Charlie Kirk, cuando esas figuras del mundo MAGA empezaron a hablar de la participaci�n de servicios secretos y aliados de Estados Unidos, como Israel o Francia, y rechazaron completamente la autor�a del detenido por los disparos.Quiz�s donde m�s claro se ha visto es con los reiterados intentos de magnicidio sufridos por Trump, que han multiplicado las voces esc�pticas. El 30% de los estadounidenses cree que al menos uno de los intentos de asesinato contra Trump fue un montaje, seg�n un sondeo de NewsGuard/YouGov realizado en mayo de este a�o. Un 24% opina que los disparos de Butler en Pensilvania en 2024 y el incidente en la cena de Corresponsales de la Casa Blanca del pasado abril fueron un montaje. Hay incluso elaboradas teor�as sobre la herida de Trump en la oreja que dej� la imagen ic�nica de la campa�a. Podcasters como Joe Rogan o Tim Dillon han jugado con la idea de ese montaje ante audiencias de millones de personas.Otras teor�as que circulan en internet afectan al Sal�n de Baile de la Casa Blanca, cuyas obras un tribunal federal orden� paralizar el viernes pasado. La construcci�n subterr�nea asociada al nuevo complejo del sal�n de baile ha alimentado la conspiraci�n de que Trump est� preparando un b�nker desde el que gobernar indefinidamente, protegerse de una rebeli�n y evitar abandonar el poder despu�s de 2028. Con la colaboraci�n o no del Estado profundo, pues hay elaboradas ficciones sobre funcionarios de inteligencia, FBI, jueces, fiscales y bur�cratas no elegidos llevan a�os intentando destruir a Trump y evitar que gobierne. En abril de 2026, antes de dejar el puesto, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, present� documentos que describi� como prueba de una conspiraci�n para fabricar el caso que condujo al primer impeachment o juicio pol�tico de Trump.Las especulaciones, inevitablemente, tambi�n afectan a la salud del presidente, cuyas manos descoloradas son objetivo de los fot�grafos cada d�a. Este a�o Trump comparece ante las c�maras mucho menos que en 2025, y se han multiplicado los rumores sobre hospitalizaciones o visitas secretas al hospital Walter Reed a las afueras de Washington, con plantas enteras vaciadas por sorpresas e historias en Reddit sobre encubrimientos constantes. Ni qu� decir de su posible deterioro cognitivo o incluso el rumor desatado un fin de semana sobre que estaba muerto y estaba siendo sustituido. Lo mismo que ocurri� y que el propio Trump aliment� sobre Biden se vuelve ahora contra �l.La misma din�mica afect� a la tesis de que 11 cient�ficos e investigadores vinculados a programas espaciales y nucleares habr�an muerto o desaparecido en poco tiempo, lo que llev� a una investigaci�n del Comit� de Supervisi�n de la C�mara de Representantes, que envi� cartas formales al secretario de Guerra, Pete Hegseth, y al director del FBI, Kash Patel. El propio Trump lleg� a calificar el asunto de "algo bastante serio". O que inspira al ultraderechista y nacionalista blanco Nick Fuentes a difundir una elaborada teor�a conspirativa seg�n la cual JD Vance fue colocado a dedo como vicepresidente para ser "una herramienta de fuerzas poderosas en la industria tecnol�gica".En abril, despu�s de que Trump amenazara con erradicar la civilizaci�n iran� y se presentara en las redes sociales como Jesucristo, su ex amigo Tucker Carlson se pregunt� en un programa entero si el presidente no ser�a el Anticristo. Literalmente, usando un concepto que obsesiona a una de las principales estrellas de la industria tecnol�gica, Peter Thiel, el padrino de Vance, que recorre el mundo dando conferencias sobre ello.En lo que respecta al clima y las emergencias naturales, los agentes de las agencias p�blicas de Estados Unidos, como la FEMA, han sufrido en sus carnes en este mandato las consecuencias de a�os de teor�as absurdas sobre c�mo acud�an a las zonas devastadas para robar las casas de los ciudadanos o que est�n construyendo instalaciones para internar estadounidenses durante una futura declaraci�n de emergencia o ley marcial. Hasta el punto de que ahora prescinden a menudo de sus cazadoras o siglas o necesitan escoltas. Durante las grandes tormentas invernales de 2026 circul� en redes la idea, nacida de chistes y memes, de que un gigantesco monstruo marino b�blico, un leviat�n, estaba despertando frente a Virginia y que la tormenta hab�a sido provocada para ocultarlo o volver a congelarlo.Empez� como burla, pero cuando una sociedad ha renunciado al an�lisis cr�tico m�s b�sico no tard� en tener creyentes. Parece rid�culo, c�mico m�s que preocupante. Hasta que se recuerda que millones de personas creen o han cre�do en la idea de hombres lagarto controlados por Hillary Clinton para traficar con ni�os en alcantarillas y la necesidad de un l�der redentor para liberarlo. Y que gente armada se present� en pizzer�as para intentar rescatar v�ctimas. Pocos sistemas pueden resistir si el baremo est� ya en esos niveles.
Montajes, b�nkeres y anticristos: la m�quina de la conspiraci�n se vuelve tambi�n contra Trump
Una de las im�genes m�s brutales para entender en qu� se ha convertido la pol�tica estadounidense tuvo lugar el 29 de julio. Ese d�a compareci� ante un comit� del Senado...













