Alcanz� Morante de la Puebla la �ltima etapa en El Puerto de Santa Mar�a con el �ltimo y definitorio No hay billetes de sus cuatro tardes y el deber m�s que cumplido de no haberse reservado nada, yendo m�s all� de los l�mites con la suerte para otros -como volvi� a ocurrir nuevamente-, exhibiendo siempre su magisterio. Sucede a veces que, a fuerza de ver lo extraordinario a diario, parece s�lo bueno, cuando lo bueno en Morante resulta inalcanzable para el com�n de los mortales. Todas las tardes han sucedido cosas sensacionales -m�s all� de los premios, la faena imposible del d�a 1- con el denominador com�n de un valor que asusta. De una osad�a que a m�, en concreto, me aterra. Ese ofrecimiento del cuerpo desde el sitio abrasador de la pureza, la fe y la inmolaci�n. Y una capacidad, ahora mismo, inalcanzable.No sabr�a calcular el alt�simo porcentaje de toros con los que, en este verano portuense, se ha tenido que fajar y meter para hacer faenas impensables. No ya en �l hace X a�os, sino en todo el escalaf�n actual. Camino de los 47 a�os y 30 de alternativa... A todo esto, salt� Expl�ndido -que de espl�ndido no ten�a nada- para exigir la en�sima lecci�n sobre la piedra angular de un valor inquebrantable. El toro de Matilla remat� arriba en todos los burladeros, solt� la cara siempre, se solt� 20 veces, desparram� la vista m�s. Su expresi�n no induc�a a nada -esa cabeza cornidelantera- y su movimiento tampoco. Morante se emple� en cinco ver�nicas y media de pura fe y mucha espera. Y, antes y despu�s de dos puyazos corridos, dej� a Juan Jos� Dom�nguez que le diera mucha capa. M�s que dejar, se lo orden�.Borja Jim�nez y David de Miranda salen a hombrosCIRCUITOS TAURINOSPensaba yo, un d�a m�s, que le durar�a un santiam�n, m�xime despu�s de que en el primer dobl�n, se llevase la muleta puesta, en inoportuno desarme. �Qui�! Aquella cosa que s�lo se quer�a ir, con su nula clase y su pobre fijeza, a las 20.21 estaba metida en el canasto morantista. A base de dej�rsela puesta, tres series consecutivas de derechazos, armaron el edificio de otra faena incre�ble, toreando adem�s -esto no hace falta decirlo, pero tampoco sobra- como Dios. Consinti� y trag� m�s a�n por la izquierda, por donde la espera se hac�a incierta, tan mir�n Expl�ndido. Y, sin embargo, los naturales brotaron gloriosos, por aqu�, por la misma barriga toreando con el coraz�n. Ya rajado y huido totalmente el toro -pasada un punto la faena en su querer-, hubo de matarlo en la querencia. La estocada fue cabal como la oreja. La gente se hab�a enterado -no s� si del todo- de la importancia.A las 21.00, arrastraban tambi�n sin una oreja a un toro muy bravo, humillador y repetidor, por las dos manos, llamado Principal. Y a las 21.28 le daban las dos a David de Miranda. Pedidos todos los trofeos con entusiasmo por la misma gente que, una hora antes, le costaba la misma vida. Pero, superadas las comparaciones absurdas con el maestro, hay que entrar en la de los j�venes gallos: la faena de Jim�nez, con much�simo mejor material, sucedi� ligera, sin orden, embarullada; la de Miranda, con un toro a menos, ideal para lo suyo, cont� con estructura y, sobre todo, aplomo. Es decir, valor. Y eso se vio tambi�n en el soberbio volapi� del onubense [y en todo lo dem�s] frente al pinchazo del espartinero. DM domina las cercan�as -hay m�s verdad en su exposici�n- y BJ quiere dominar la curva -se queda demasiado en la tabla del cuello-. Del trazo hablaremos otro d�a. En definitiva, y con desiguales armas, estuvo mejor David en su estoicismo -el arrim�n �ltimo y las bernadinas de infarto- que Borja en su, ahora mismo, no se sabe qu�. A ese Expl�ndido hab�a que cuajarlo.A las 21.54, Morante de la Puebla recog�a una ovaci�n de despedida a su p�quer de tardes tras despenar a un alt�n cuarto, que, muy sangrado en el caballo -se roz� la tragedia equina al derribar-, se desfond� entre los �ltimos pasajes de torer�a del maestro en su derecha. La espada no funcion� en esta ocasi�n.Borja Jim�nez mont� un alboroto con el capote a las 22.00 horas. Desde la suerte porta gayola, las caleserinas, un l�o con la plaza en pie. Y el galleo y el quite por chicuelinas. Menudo lote complet� Gestor con su clase, menos bravo pero con un ritmo caro a pesar del desprop�sito del inicio de faena. Que entusiasm� al personal entre los acordes, rid�culos, del Concierto de Aranjuez. BJ se super� ahora, pero cada serie era de un modo y ninguna pensada para el toro, venido abajo antes de hora. Hirvi� El Puerto. Y, pese a no volver a pasar con la espada -un pinchazo, otro hondo- le dieron la oreja, llave de la puerta grande.Cuando parec�a que ya hab�an salido todos los toros buenos de Matilla, salt� el sexto, Venturoso, excepcional. Qu� categor�a de embestida. David de Miranda se enton� algo m�s con la mano izquierda -por la derecha es una escayola- y se le fue entero en una faena kilom�trica. Una estocada, una oreja. Vale.A las 22.45, Morante sal�a andando con la huella del toreo; los otros, a hombros como apoteosis final. La vida.
La �ltima lecci�n de Morante entre la apoteosis de los otros en El Puerto de Santa Mar�a
Alcanz� Morante de la Puebla la �ltima etapa en El Puerto de Santa Mar�a con el �ltimo y definitorio No hay billetes de sus cuatro tardes y el deber m�s que cumplido de no...








