El segundo gol de Huracán en el clásico derivó en un descontrol a raíz del festejo de Jordy Caicedo, autor del 2-0. El ecuatoriano, que ya había marcado el primer tanto para el Globo, saltó los carteles de publicidad ubicados detrás del arco y celebró de cara a la popular de San Lorenzo, llevándose las dos manos detrás de las orejas. Varios jugadores de San Lorenzo lo interpretaron como una provocación y lo fueron a buscar a Caicedo con actitud agresiva. El primero en reprender cara a cara a Caicedo fue Emiliano Amor; enseguida se sumaron el capitán Nicolás Tripichio y el arquero Orlando Gill. Como suele ocurrir en estas situaciones, se armó un revuelo porque se acercaron futbolistas de Huracán para defender a su compañero. En el tumulto, Gill le aplicó un cabezazo a Lucas Blondel, que cayó al piso y se tomó el rostro, mientras el árbitro Darío Herrera mostraba una tarjeta amarilla e intentaba separar.Como el referí no advirtió la agresión del guardavalla del Ciclón, fue convocado por el VAR y tras revisar la acción en el monitor lo expulsó. San Lorenzo estaba 2-0 y se quedaba con diez. Ingresó el arquero suplente José Devecchi por el volante Nicolás Blanco.Con buen criterio, para evitar que el ambiente se caldeara más, el técnico de Huracán, Diego Martínez, sustituyó a Caicedo por Ignacio Pussetto, que volvió el club tras su paso por Independiente. El delantero ecuatoriano fue amonestado por el festejo provocativo. Tras un muy buen Mundial con la selección de Paraguay, Gill se reincorporó a San Lorenzo con retraso, tratando de forzar una transferencia al exterior que no se concretó.
Video: el arquero Gill fue expulsado por darle un cabezazo a Blondel; Caicedo festejó con un gesto provocador
El arquero del Ciclón le aplicó un golpe a Blondel; el partido estuvo demorado 7 minutos mientras se revisó la jugada en el VAR










