“Me siento muy orgulloso de haber logrado este álbum sin inteligencia artificial, en esta era de la inteligencia artificial”, afirmó Andrés Cepeda, cantante y compositor colombiano con más de treinta años de trayectoria, durante el lanzamiento conjunto de su nuevo álbum Big Band 2 y la nueva Hyundai Palisade Híbrida en el Movistar Arena de Bogotá.La frase lo resume bien: Cepeda es un artista que conoce la tecnología por dentro, no como tendencia sino como oficio. Lo que no esperaba descubrir al sentarme con él es que, antes de ser la voz detrás de canciones como No es casual o Besos usados, fuera ingeniero de sonido. Empezó como alguien que recogía cables, montaba micrófonos y aprendía el sonido desde el piso del estudio.PUBLICIDADEsa combinación, músico y técnico, explica por qué una conversación sobre un álbum nuevo derivó naturalmente hacia vinilos, cintas de cuarto de pulgada, sistemas de audio en automóviles y el futuro de los formatos físicos. Cepeda habla de todo eso con la misma soltura con la que habla de sus canciones: con pasión genuina y sin poses de experto.Nuevo álbum de Andrés Cepeda Big Band 2. Una propuesta con cero inteligencia artificial en una era donde esa tecnología prevalece.— “Te imaginarás que uno muy importante. Yo soy compositor y soy intérprete, soy músico, pero también, soy ingeniero de grabación. Entonces, para mí la tecnología es algo clave. Son todas las herramientas con las que trabajamos para poder hacer nuestra música, grabarla, distribuirla. En los conciertos, por supuesto, es un elemento básico. A la hora de posproducción, de hacer los videos, la tecnología siempre va a estar presente de la mano del trabajo musical. Es una faceta importantísima de lo que hacemos y por eso cuando empecé mi carrera, para mí era muy importante estar muy vinculado con la parte tecnológica”.PUBLICIDADConfieso que ese detalle me sorprendió. No lo sabía. Cepeda no es solo el hombre de la voz cálida y las baladas que acompañaron generaciones de colombianos y latinos: es alguien que entiende el sonido desde su construcción técnica. Eso cambia la manera de escucharlo.—“Soy coleccionista así afiebradísimo de vinilos. Tengo una colección que adoro. Cada vez que tengo la oportunidad de viajar, busco tiendas de vinilos. Me alegra mucho ver que hay muchas de ellas nuevas, hay unas que han persistido. La gente está consumiendo vinilos. Es curioso: hay gente que compra el vinilo y disfruta de la música, pero hay gente que compra el vinilo y nunca los destapan, los dejan guardaditos como de museo y consumen la música en plataformas. Hay otros como yo que nos encanta el sonido del vinilo”.PUBLICIDADEl vinilo es uno de los formatos de este nuevo álbum. Así que apuesta a un clásico que ha tomado fuerza en los últimos meses incluso con fans de k-pop.—“A lo largo de todos estos años de carrera, treinta años, he tenido la oportunidad de ver cómo han cambiado los formatos. Cómo pasamos del vinilo al CD, obviamente el casete, pasamos por el Blu-ray, por los DVDs, luego a las primeras streamers de música, luego a las plataformas digitales y ahora a un consumo masivo de música también a través de las redes sociales. Ver cómo se ha desarrollado todo este tema y cómo esa tecnología ha venido cambiando la manera en que producimos, distribuimos y consumimos la música, ha sido interesante ser testigo de todos esos cambios, que además pasan super rápido”.—“Hay públicos de diferentes generaciones y estilos a quienes nos gusta el físico. Me sorprende mucho ver gente muy joven, por ejemplo, los que consumen música de K-pop, que son amantes de vinilos y de CDs y los coleccionan, aunque son una generación más acostumbrada a consumir la música de manera digital. Pero bueno, para los gustos, colores. En este momento todo el mundo está consumiendo música de maneras muy distintas”.PUBLICIDAD—“Un personaje tan importante para nuestra música latina como Celia Cruz es un deseo para cualquiera de nosotros artistas hacer un dueto con ella. Yo tuve la gran fortuna de conocerla pero fue una casualidad muy linda. Cuando yo estaba empezando mi carrera, por ahí en los años 90, fui asistente de grabación en varios estudios de Bogotá, estaba haciendo mis prácticas. En uno de esos, un buen día llegó Celia Cruz a grabar una canción a Bogotá una canción del maestro José Barros con una gran cantante colombiana que es Matilde Díaz, que era de la orquesta de Lucho Bermúdez. Yo fui testigo de esa grabación, trabajé como asistente, recogiendo los cables, montando el micrófono, trayendo los filtros, todo lo que hacemos los asistentes. Me quedó un recuerdo grabado de esa experiencia de ver a Celia en un estudio cantar, nunca se me va a olvidar”.La canción con la cantante cubana, Celia Cruz, tuvo un trabajo musical real de producción sin inteligencia artificial que imite la voz de ella. (1925-2003). EFE/Carlo Bruch/Archivo