La demencia no es una sola enfermedad.

Es un conjunto de síntomas que pueden ser consecuencia de diversos trastornos, lo que significa que los riesgos pueden variar según la causa subyacente.

Investigadores de la Universidad de Lund examinaron cómo los factores de riesgo individuales se relacionan con los cambios cerebrales asociados a la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular.“Gran parte de la investigación disponible sobre los factores de riesgo que podemos influir no tiene en cuenta las diferentes causas de la demencia.

Esto significa que nuestro conocimiento sobre cómo los factores de riesgo individuales afectan a los mecanismos subyacentes de la enfermedad en el cerebro es limitado”, explica Sebastian Palmqvist, profesor titular de neurología en la Universidad de Lund y médico jefe de la Clínica de la Memoria del Hospital Universitario de Skåne.El estudio contó con casi 500 participantes con una edad promedio de 65 años y sin signos de deterioro cognitivo.

Los investigadores les dieron seguimiento durante cuatro años, midiendo los cambios en la sustancia blanca del cerebro, las fibras nerviosas que suelen dañarse en la demencia vascular.El equipo también monitorizó los niveles de beta-amiloide y tau, dos proteínas asociadas a la enfermedad de Alzheimer.