NoticiaLas altas temperaturas elevan el riesgo de deshidratación y agotamiento en mujeres gestantes; así puede protegerse.La causa de la diabetes gestacional es un cambio hormonal natural durante el embarazo que hace que el cuerpo genere resistencia a la insulina Foto: iStockSUBDIRECTOR VIDA09.08.2026 11:17 Actualizado: 09.08.2026 11:17

Llevar un embarazo bajo temperaturas elevadas exige un cuidado distinto al de cualquier otra etapa de la vida. El cuerpo de la mujer gestante ya trabaja al límite regulando cambios hormonales, circulatorios y metabólicos, y cuando a eso se suma una ola de calor, la capacidad del organismo para enfriarse queda comprometida. Aunque la inmensa mayoría de los embarazos avanzan sin sobresaltos, los médicos coinciden en que las temporadas de altas temperaturas ameritan precauciones adicionales.El volumen sanguíneo se incrementa de forma considerable durante la gestación y el metabolismo se acelera, lo que hace que la temperatura corporal base tienda a subir un poco. Estos cambios dificultan que el cuerpo disipe el calor con normalidad.A esto se suma que el corazón debe bombear con mayor esfuerzo a medida que el bebé crece, y que el organismo retiene más líquidos de lo habitual. Esta combinación explica por qué la hinchazón en pies y manos, el cansancio inusual y la sensación de ahogo son tan comunes entre las embarazadas, especialmente en climas cálidos como el colombiano.Cuando la exposición al calor es prolongada, el cuerpo puede empezar a fallar en su intento de regularse. Entre las complicaciones que pueden presentarse están la deshidratación, los episodios de mareo que llegan incluso a provocar desmayos, y el agotamiento físico asociado al calor.En los casos más severos puede producirse un golpe de calor, que ya se considera una urgencia médica y requiere atención inmediata. También existe la posibilidad de que la falta de líquidos desencadene contracciones y de que la presión arterial descienda de forma preocupante. Algunas investigaciones, además, han encontrado una relación entre la exposición prolongada a temperaturas extremas y un mayor riesgo de parto prematuro.Cómo protegerse y cuándo consultar al médico