A poco más de un mes de su asunción como jefe de Gabinete, Diego Santilli tiene poco tiempo para todo. Incluso para los picaditos de fútbol los fines de semana con amigos o el paddle que lo despeja. Pero, en pocas semanas, consolidó su vínculo personal con el presidente, Javier Milei, a quien va a visitar en Olivos o chatea habitualmente. Esa cercanía también implicó que, tras la derrota discursiva por la discusión de la Ley de Tierras y el corrimiento de un grupo de gobernadores que no ayudaron al oficialismo, el “Colorado” se haya puesto al frente de la reconstrucción del capital político de La Libertad Avanza en el Congreso y en las provincias. En este marco, las alertas sonaron en Casa Rosada luego de que varios gobernadores peronistas y otros dialoguistas decidieron votar en contra de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y hasta, en algunos casos, militar contra la iniciativa, en particular por el capítulo de la extranjerización de tierras. En ese marco, el ministro coordinador tuvo que activar un plan de contención para que no se espiralice esa postura. Aunque, a la vez, Santilli cree que este fue un tema “puntual” y no una política generalizada de los aliados. Tampoco hubo un “uno a uno” para convencerlos.