0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn España, la fibra óptica ya ha substituido a las antiguas redes de cobre, tanto en telefonía como en el acceso a internet. De ahí que en el subsuelo de las ciudades discurran auténticas autopistas de cobre que están siendo retiradas por compañías acreditadas para ese trabajo. Pero ya hay delincuentes que han visto una oportunidad y la están aprovechando.El lunes pasado, los Mossos d’Esquadra de Sant Martí detuvieron a cuatro hombres, tres peruanos y un colombiano, sorprendidos robando cobre de unas arquetas, haciéndose pasar por operarios de una empresa que trabajaba para una operadora de telefonía.Dos fura de Sant Marti sospecharon de los trabajadores pese a la documentación falsa que mostraronPese a los esfuerzos de los sospechosos, los cuatro pasaron dos noches en los calabozos de comisaría. No eran los primeros que se han apuntado a esta rentable modalidad de robo.Los falsos operarios fueron sorprendidos sobre las siete de la tarde, en la confluencia de las calles Ramon Turró y Àlaba, en Poblenou. En la intersección de la calle, unos operarios trabajan entre dos arquetas. A primera vista nada hacía sospechar. Tenían la zona preservada con conos, unos carteles de seguridad y los cuatro iban equipados con unos uniformes iguales. Cascos de protección, zapatos aislantes y guantes.Pero hubo algo que despertó la curiosidad de la pareja de furas del distrito. De los fura hemos escrito mucho en estas páginas. Son mossos de paisano especializados en ir tras los ladrones reincidentes, pero eso no quita que se sientan interpelados ante cualquier sospecha.Les llamó la atención que los falsos operarios tenían estacionada una furgoneta, sin logotipos, a la que iban cargando el cable que cortaban en el subsuelo. Echaron un vistazo a la matrícula y comprobaron que estaba a nombre de un particular. “Raro”, pensaron.Los dos policías se acercaron y solicitaron la documentación. Los hombres actuaron con total normalidad. No era la primera patrulla que les pedía los papeles. Y mostraron un folio en la que Vodafone acreditaba a una empresa, Obremo Telecomunicaciones SL, (que ya no existe), el trabajo de desmontaje y extracción de cables. Nada más.Aquel papel no convenció a los policías. Solicitaron la documentación conforme esa era la zona que tenían acreditada. No lo tenían. Un historial de trabajo previo. No lo tenían. Un contacto con sus superiores para poder hablar con ellos. No tenían ningún teléfono. “¿Pero quienes les mandan estar aquí y no en otro lugar?”, insistieron los agentes. No sabían. Al final, uno de ellos, contó que cobraban en negro “50 euros al día”. Y el punto definitivo fue cuando aseguraron que no tenían vehículo, que el cable vendrían otros a recogerlo. Obviaron la furgoneta estacionada en el chaflán. Se terminaron de delatar ellos mismos.Uno de ellos tenía antecedentes por los mismos hechos en el distrito del Eixample y en Santa Coloma de Gramenet. En Barcelona hay tres empresas con licencia para retirar ese cable legalmente. Cobran alrededor de un euro por metro. Los detenidos habían tenido tiempo de reunir unos 80 metros en la furgoneta.Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de 'Desmontando el crimen perfecto'. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender