Imagina dos candidatos para un puesto de trabajo con un perfil prácticamente idéntico. Tienen una experiencia similar, competencias equivalentes y una trayectoria profesional comparable. Solo hay una diferencia: uno ha escrito su currículum por su cuenta y el otro lo ha filtrado con una herramienta de inteligencia artificial (IA) antes de entregarlo.
Ahora supongamos que el primer filtro de selección tampoco lo realiza una persona, sino otra IA.









