OpiniónProponen al Gobierno de Abelardo De La Espriella impulsar un Estado de regiones con autonomía territorial y descentralización efectiva en Colombia.08.08.2026 22:01 Actualizado: 08.08.2026 22:01 Quiero aprovechar la reciente decisión del presidente Abelardo De La Espriella de trasladar su despacho a diversas ciudades, elevando a Barranquilla a la dignidad de capital alterna, para poner sobre la mesa un tema que ha sido mi reflexión durante décadas de ejercicio público y académico.Dos de los ejes fundamentales de gestión, planteados desde antes de mi elección, fueron “Procuraduría en las regiones” y “diálogo para el consenso”, con los que hemos venido trabajando.Hablo de la necesidad de definir el Estado de regiones mediante la construcción de un consenso institucional en todos los niveles. No se trata de fragmentar el país en un esquema federalista, ni de perpetuar el centralismo asfixiante que hoy ahoga la gestión pública.El Estado de regiones propone un Gobierno Nacional articulador, pero cimentado en la autonomía innegociable de sus territorios (regiones y provincias) con los actuales distritos, departamentos y municipios. Es en nuestro Caribe colombiano donde históricamente se han ensayado con éxito las más diversas manifestaciones de la organización espacial del poder bajo el esquema de regiones.Entre los años 1992 y 2012 tuve el inmenso privilegio de asumir desde el Senado la responsabilidad técnica, académica y legislativa en los debates sobre la organización territorial del Estado colombiano. De aquel riguroso aprendizaje de tres décadas me quedó una convicción indeleble: en Colombia solemos enunciar la categoría de “región” sin comprender su verdadera dimensión jurídica y sociológica.Mencionamos el Catatumbo o el remoto Naya como regiones, de manera coloquial. O la Orinoquia, siendo escalas contrapuestas. El centralismo distante ha pretendido atender estas crisis complejas desde las frías oficinas andinas, desconociendo la autonomía del gobierno local. Este concepto cardinal se lo propusede manera directa al vicepresidente de la República, el doctor José Manuel Restrepo, en un reciente encuentro de trabajo.Ahora que el jefe de Estado anuncia su intención de gobernar desde la provincia, se abre una oportunidad de oro para redefinir nuestras escalas territoriales, sin necesidad de modificar la Constitución.Han transcurrido más de tres décadas desde la expedición de la carta política de 1991, y el país sigue atrapado en una concepción centralista del poder.Ha llegado la hora de pasar de un Estado que simplemente actúa “en” los territorios a un Estado que gestiona “desde” y “por” ellos. La hoja de ruta ya está trazada en nuestro ordenamiento.La Constitución señaló el camino para la creación de Regiones Administrativas y de Planificación (artículo 306), ordenando su tránsito gradual hacia Regiones Territoriales (artículo 307).Esa misma lógica ampara las Provincias (artículo 321), concebidas con personería jurídica, recursos propios, autoridades elegidas popularmente y capacidad impositiva, todo con los principios constitucionales de coordinación, concurrencia y subsidiariedad.Han transcurrido más de tres décadas desde la expedición de la carta política de 1991, y el país sigue atrapado en una concepción centralista del poderComo Procurador General, en representación de la sociedad civil y como defensor de la vigencia del ordenamiento jurídico, debo dolerme ante el abandono que sufren nuestros territorios. Es inaplazable reivindicar el sentido prístino de la descentralización: transferir competencias reales y suficiencia presupuestal desde el nivel central superior hacia las entidades subnacionales para que ejerzan la función pública bajo su propia responsabilidad.La descentralización es la herramienta técnica; la autonomía es el contenido ético del poder político.Invito respetuosamente al Gobierno Nacional a incorporar en el Plan Nacional de Desarrollo las bases normativas para la regionalización del país.Desde la Procuraduría General de la Nación estamos dando el ejemplo: pusimos en marcha nueve regiones para ejercer el control disciplinario e institucional desde el propio territorio. En las próximas semanas convocaré a las fuerzas vivas del Estado y de la sociedad a “pasar al tablero en las regiones”, porque el Estado de regiones no es una utopía teórica, sino la única salida hacia una Colombia equitativa y descentralizada.(Este texto fue escrito antes de la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella.)Gregorio Eljach Pacheco*Procurador general de la Nación Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. 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