El Mar Argentino alberga 55 especies de tiburones y el 71% de ellas enfrenta un riesgo de extinción extremadamente alto. Más grave aún, más de la mitad de esas especies amenazadas son endémicas de la región, lo que significa que, si desaparecen de estas costas, lo hacen del planeta. Ante este escenario, la organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina trabaja hace más de una década junto a pescadores deportivos, guías de pesca e instituciones científicas en el programa “Conservar Tiburones en Argentina”, para revertir la tendencia, promoviendo la devolución de los ejemplares capturados al mar en lugar de su sacrificio. Como parte de esta estrategia, la organización difunde ahora una serie de fichas informativas que ayudan a identificar a las especies más amenazadas y a actuar para protegerlas. La serie abarca cinco tiburones presentes en la costa del Mar Argentino: gatuzo (Mustelus schmitti), gatopardo (Notorynchus cepedianus), cazón (Galeorhinus galeus), bacota (Carcharhinus brachyurus) y escalandrún (Carcharias taurus).

"Desde hace varios años se está generando un cambio grande en la pesca de tiburones costeros. Hoy hay mucha más información, y la gente está más consciente de lo importantes que son los tiburones, gracias al trabajo de especialistas y organizaciones que se dedican a cuidar estas especies, que son tan vulnerables como magníficas. Y somos varios los guías y pescadores que estamos sumando nuestro esfuerzo, desde el lugar que nos toca, para cuidar el océano, a estos animales y a todo lo que ellos mantienen en equilibrio", cuenta Juan Dibbern, guía de pesca de Claromecó, Buenos Aires.