Luces para la Constituci�nFue profesor de Primaria en colegios p�blicos y representante de CCOO antes de formar parte del equipo de Isabel Cela� en el Gobierno vasco. Euskald�n, hoy es una de las voces m�s cr�ticas con la deriva de la educaci�n y la gesti�n del euskeraAraba PressActualizado Viernes,

agosto

23:11 En �ltimos meses el euskera ha vuelto a provocar enfrentamientos pol�ticos, protestas en las calles y hasta la intervenci�n de los jueces tanto por la legalidad de las ofertas p�blicas de empleo como por los ex�menes en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). �Qu� est� pasando con el euskera en Euskadi?Estamos conociendo ahora los resultados de la pol�tica ling��stica equivocada, err�nea y sectaria que se est� practicando en los �ltimos diez a�os. Ahora est�n aflorando todos los problemas que se han ido generando. La reforma de la Ley de Empleo P�blico [aprobada en el Parlamento vasco en junio por el PNV con la abstenci�n de Bildu] es una iniciativa de los partidos nacionalistas para evitar las sentencias judiciales a favor de las demandas de trabajadores que llevaban a�os desarrollando su trabajo y que de repente en un proceso de estabilizaci�n no eran considerados v�lidos por una pol�tica ling��stica terrible. En el caso educativo comenzamos a conocer sus consecuencias pese al secretismo del Departamento de Educaci�n. En 2020, un informe del BBVA ya advert�a de que nuestros resultados no se correspond�an con el potencial del sistema. Pero nadie hizo caso. En 2016, en el informe PIRLS, Euskadi, con todo a su favor (edad temprana de acceso a la escolarizaci�n, m�s horas dedicadas a las lenguas, recursos econ�micos por alumnos) obtuvo los peores resultados de Espa�a. �Qu� es lo que hicimos con ese informe? Absolutamente nada. Y cinco a�os despu�s ni siquiera participamos en la siguiente edici�n. Mientras las estad�sticas constatan que el euskera bate r�cords en lo que respecta a su conocimiento, los partidos nacionalistas y movimientos sociales afines denuncian un paso atr�s en la denominada �normalizaci�n ling��stica�. �El euskera est� en riesgo?No hay un retroceso, sino que el euskera vive su mejor momento. Su transmisi�n est� asegurada, incluso en familias mixtas [cuando uno de los dos no padres no es vascoparlante], lo conoce mucha m�s gente, se utiliza en todas las esferas de la vida p�blica... Tiene todo a favor. Est� m�s presente que nunca en la cultura; hay un aut�ntica eclosi�n del euskera nunca antes experimentada. �Qu� retos tiene? Es una lengua minoritaria en un mundo cambiante en el que las formas de comunicaci�n son distintas. Es un reto, pero no un retroceso. La pol�mica m�s intensa sobre el euskera se ha vivido con la oleada de 80 ceros en un tribunal concreto en el que eran examinados alumnos castellanohablantes de centros concertados. �Se pueden explicar esos ceros con criterios estrictamente educativos?La posibilidad estad�stica de esos ceros es igual a que te toque el Euromill�n, como me comentaba hace unos d�as un matem�tico. Solo se produce porque ha habido una voluntad de aplicar criterios muy duros, muy restrictivos. Y no lo achaco a los evaluadores, sino a que respecto al euskera estamos poniendo niveles de exigencia imposibles. Seguramente ese evaluador ha pensado que si a los chavales de Secundaria les exigimos un nivel de euskera de B2 [medio], como establece la ley aprobada hace dos a�os, es l�gico que se exija el C1 [alto] a los bachilleres. Exigimos niveles imposibles porque la situaci�n del euskera es de diversidad y no se puede tener el mismo nivel en Barakaldo que en Ataun. En Ataun es una lengua que est� en todas partes, mientras que en Barakaldo su uso es muy restringido. En Euskadi el n�mero de vascohablantes est� en torno al 20%, y al otro 80% se le est� aplicando la exigencia ling��stica que solo una minor�a puede cumplir. La realidad social en Euskadi -como en el resto de Espa�a- ha incorporado a un n�mero importante de inmigrantes con hijos en edad escolar. �Qu� riesgos se corren cuando tanto PNV como EHBildu presionan para que el euskera sea el idioma vehicular en todos los colegios e ikastolas?El riesgo es para toda la poblaci�n castellanohablante, porque se la priva de la posibilidad de que la lengua materna tenga un car�cter esencial en su aprendizaje. La ense�anza p�blica es la garante del derecho a la educaci�n. En el pr�ximo curso solo habr� una escuela p�blica en toda Euskadi en Arraia-Maeztu (�lava) que utilice el castellano como lengua de trabajo en el nivel de entrada (2 a�os). Todos los dem�s colegios est�n concebidos con el euskera como �nica lengua para vehicular el aprendizaje. Y quien sufre este problema son los no vasc�fonos. No olvidemos que la mitad de los inmigrantes de origen sudamericano tiene como lengua materna o primera lengua el castellano. Pero incluso si pensamos en un ni�o de origen senegal�s que tiene como lenguas el wolof y el franc�s, sus posibilidades de aprender euskera son muy diferentes si vive en un entorno euskald�n o lo hace en el Gran Bilbao. Nosotros les damos a ambos el mismo modelo de euskaldunizaci�n, y quienes m�s lo sufren son aquellos que tienen menos recursos. Son ni�os cuyas familias ni siquiera saben si van bien o mal en sus estudios, salvo por los informes del profesorado. Es un sistema absolutamente clasista. �C�mo influye la imposici�n de este sistema educativo en los alumnos castellanohablantes?Si hacemos el an�lisis individual, es evidente que estamos limitando el derecho del ni�o a tener �xito escolar; un derecho que estaba expresamente recogido en la anterior Ley de la Escuela P�blica vasca. Otra forma de verlo es que, como sociedad, nos estamos pegando un tiro en el pie al limitar que aflore el talento que hay en el Pa�s Vasco. Cuando a un ni�o que procede de un sistema educativo precario y es castellanohablante le obligamos a aprender euskera en m�s de la mitad de su jornada escolar, en lugar de a desarrollar el resto de sus aprendizajes, le estamos limitando su capacidad de utilizar el ascensor social del sistema educativo para mejorar sus condiciones de vida. Desde 1982 el PNV controla la educaci�n, salvo la etapa, entre 2009 y 2012, en la que fue consejera la socialista Isabel Cel�a, con usted en su equipo. Entonces apostaron por el triling�ismo, las competencias cient�ficas y la excelencia. �Qu� queda de la apuesta por estos tres ejes fundamentales?Nada. El triling�ismo ha desaparecido de la educaci�n p�blica y queda un sistema monoling�e. Los centros con euskera y castellano son anecd�ticos. Las grandes debacles se dan en las competencias cient�ficas y se ve en la PAU, en la Evaluaci�n de Diagn�stico de 2022 y en PISA. El �mbito cient�fico est� absolutamente relegado. Somos la comunidad aut�noma con el menor n�mero de alumnos aventajados y excelentes. Sufrimos un sistema mediocre tirando a malo. Hay un dato estremecedor: tenemos el peor resultado de Espa�a en alumnado de origen extranjero, pero tambi�n en alumnado extranjero de segunda generaci�n nuestros resultados son los peores de la OCDE. Tenemos un sistema hostil al alumnado que no es vasc�fono. Pero al mismo tiempo el sistema tampoco est� siendo bueno para los alumnos vasc�fonos, que son un 20% del total. El �ltimo informe de la Fundaci�n Areces sobre la calidad educativa en Espa�a reconoce la complejidad de contar con 17 sistemas educativos, pero tambi�n apunta a que puede ser una oportunidad para que intercambien experiencias de �xito. �La educaci�n vasca mira al resto de las comunidades aut�nomas?El sistema educativo vasco s�lo mira otras experiencias desde el punto de vista ideol�gico. Solamente miramos a Catalu�a como referencia. Y la miramos olvidando diferencias b�sicas como lo que sucede con el catal�n, que es una lengua romance. Traer aqu� ese modelo es una locura. Pero no se quiere mirar las experiencias educativas del resto de Espa�a. Al mismo tiempo, tanto el Consejo Escolar del Estado, que incorpora a los auton�micos, como la Conferencia Sectorial de Educaci�n est�n absolutamente infrautilizados. Podr�an servir para compartir experiencias e impulsar un avance en todos los sistemas educativos auton�micos. El PSOE vasco ha llegado a advertir que, con las decisiones que ha adoptado el PNV en los �ltimos meses, se camina hacia un �apartheid ling��stico�. �Qu� ha pasado en los �ltimos a�os para que ese acuerdo pol�tico sobre el euskera haya saltado por los aires?Se ha cambiado el car�cter de la lengua. El euskera ha pasado de ser un elemento de comunicaci�n a ser un elemento de clasificaci�n social. En los a�os 80 se logr� que el euskera fuera siempre un elemento de comunicaci�n en cualquier circunstancia o situaci�n. Najat El Hachmi ha escrito hace poco en El Pa�s que la prioridad nacional es como someterse a un casting. Pues en Euskadi los vascos estamos en un casting permanente, en una pasarela sonora en la que debemos demostrar si tenemos derecho a la educaci�n, al empleo p�blico, a recurrir a los tribunales. Es un cambio de paradigma total. El euskera determina ahora qui�nes son los vascos buenos y qui�nes no. El apartheid necesita cosificar a las personas. El PNV se ha apoyado en EH Bildu para suprimir los l�mites generales de plazas en euskera en cada administraci�n. �Qu� significa este cambio legal? �Qui�n lidera este giro que deja fuera a PSOE y PP?Desde hace mucho tiempo la pol�tica ling��stica de Euskadi est� liderada por el sector m�s radical , por EH Bildu. En el caso de la Ley de Empleo P�blico, ya sab�amos cu�l iba a ser el resultado porque hasta el propio Pello Otxandiano [EH Bildu]particip� en la presentaci�n de la enmienda. Pero en educaci�n esto viene de mucho antes. Los sectores m�s radicales que no participaron en los consensos sobre la educaci�n vasca en los 80 son los que est�n imponiendo su pol�tica ling��stica en los �ltimos diez a�os. En el mundo del euskera hay voces muy sensatas, pero no hay alternativas distintas a la que ahora impone EH Bildu.Esa imposici�n radical tambi�n ha derivado en se�alamientos como el realizado contra Comisiones Obreras en la �ltima edici�n de la Korrika. �Comienza a convertirse en sospechoso todo aquel que no sigue las pautas marcadas por la izquierda abertzale sobre el euskera? Ya se era sospechoso desde hace tiempo, pero ahora se sienten fuertes para echarles del pa�s. El mensaje es que si no sigues su camino, sobras en este pa�s. Ya no eres un ciudadano de pleno derecho. En ese escenario cercano a unas posibles elecciones generales, EH Bildu ha planteado al PNV concurrir juntos. Adem�s, Bildu est� recuperando conceptos y s�mbolos de los proleg�menos de la Guerra Civil. �Ve en ello un intento de utilizar el guerracivilismo como arma pol�tica en 2026?Yo creo que es una coartada. Que el nacionalismo radical recurra a la memoria de la Rep�blica chirr�a mucho. En Euskadi tenemos que mirar lejos y cerca, muy cerca, a nuestra historia m�s reciente. Para hablar de memoria democr�tica tambi�n tenemos que mirar cerca. Es un ejercicio de cinismo puro recordar el �alzamiento� injusto y antidemocr�tico contra la Rep�blica y olvidar todos los a�os del terrorismo vasco. �Qu� entendemos por democracia? �Cabe la democracia de los a�os de plomo? No es nada serio. Desgraciadamente el PNVha entrado en toda la pol�tica ling��stica de la izquierda abertzale sin que cruja demasiado. Al PNV se le est� estrechando el margen. Conf�o en que nadie est� tan loco como para lanzarse a la confrontaci�n. Incluso aquelos que piensan que Espa�a tiene que ser m�s uniforme, cuando Espa�a no es uniforme. Espa�a no es tan uniforme como quieren algunos. Conf�o en que haya voces sensatas que piensen que el enfrentamiento no va a conducir a nada. Usted forma parte de un grupo que plantea el desarrollo del federalismo en Espa�a, cuando en Euskadi fuerzas como el PNVy Bildu abogan por la plurinacionalidad. �Qu� plantean los �federalistas' vascos�?Que queden m�s claras las competencias de las comunidades aut�nomas, pero tambi�n las herramientas de colaboraci�n entre ellas, y entre ellas y el Estado. Tambi�n hay que definir la presencia del Estado en las comunidades aut�nomas. Existe la Conferencia de Presidentes, pero creemos que puede ser m�s interesante con un encaje institucional claro. Tambi�n el Senado es un elemento clave para recuperar con urgencia su car�cter de C�mara territorial, como establece la Constituci�n. Ahora todo esto se mueve en negociaciones cruzadas con din�micas partidarias. �Ese modelo federalista puede ser apoyado por fuerzas nacionalistas interesadas en alejar al Estado de sus ciudadanos para alimentar sus proyectos pol�ticos?El sistema democr�tico espa�ol se sostiene en la pluralidad pol�tica y en la diversidad territorial del Estado. Si fracasamos en el encaje territorial, fracasaremos en el sistema democr�tico espa�ol. Los dos son parte de lo mismo. Si aceptamos que esas fuerzas centr�fugas condicionen el marco general, nos estamos jugando el sistema democr�tico. Sin embargo, tambi�n hay quienes ignoran la realidad diversa territorial del Estado. Quiz� sea el panorama que se abra en un futuro cercano. El choque de quienes se quieren ir con la concepci�n del ten�is que ser as�. De ese choque no solo se resiente el modelo auton�mico: tambi�n el modelo democr�tico.Naci� en Bilbao (1958), Diplomado en Profesorado y Licenciado en Periodismo. Durante 40 a�os ha dado clase en euskera y en castellano en colegios de Vizcaya. Ex responsable de la Federaci�n de Ense�anza de CCOO y autor de publicaciones did�cticas sobre derechos humanos.