Estaba sentado a su lado y vio cómo a Julio Grondona le bajaba una línea de sangre de su nariz. Un pico de presión. El presidente de la AFA fue atendido de urgencia en una salita del Monumental. Era el 30 de junio de 1985, faltaban menos de 10 minutos, Perú ganaba 2 a 1 y la Argentina no se clasificaba para el Mundial de México. Hay cargos que llevan a límites insospechados, hasta ahí, donde el mundo amenaza con venirse abajo. Vaya si lo sabrá Hugo Santilli, testigo directo de aquel episodio de Grondona.“El presidente de River maneja sentimientos y pasiones. Cuando alguien maneja pasión, maneja la pituitaria más sensible del ser humano. Es preferible hacerle perder plata a una persona que hacerle sentir dolor. Nadie tolera el dolor porque no sabe cuál puede llegar a ser el grado de ese dolor. Pero de la plata sí, entonces se plantea: “Ahhh, ¿me vas a hacer perder tanto? Entonces no juego, me voy”. Pero con el dolor, no. Y el dolor de la pasión del fútbol es único, sin comparación. Y cuando el presidente consigue esa felicidad masiva, nadie te va a felicitar porque es ‘your work’, es tu trabajo”, resume Santili. Y sonríe el hombre que condujo al club de 1983 a 1989. Que lo tomó apenas salvado del descenso y lo llevó a ganar la única Intercontinental de la historia. Hugo Santilli, convencido: “Di Carlo es un muchacho inteligente, capaz y en condiciones de conducir”
Hugo Santilli: “River se quedó en Madrid, no volvió”
El histórico presidente analiza la tensa actualidad, señala resposabilidades de Gallardo y respalda a Di Carlo; “Hay que emproljar la secretaría técnica”, avisa, y critica: “No me gustó lo del container”













