El diagnóstico de hipogonadismo masculino exige comprobar síntomas en la vida cotidiana y confirmar niveles bajos de testosterona con análisis de laboratorio
(Imagen Ilustrativa Infobae)La fatiga persistente, la pérdida de libido y la merma muscular son síntomas que muchos hombres atribuyen al paso del tiempo. En algunos casos, tienen una causa concreta y tratable: el hipogonadismo masculino, una condición hormonal que comparte señales con el envejecimiento normal, pero que exige un diagnóstico específico para ser identificada. La guía clínica de la European Association of Urology (EAU), actualizada en 2025, establece criterios precisos para diferenciarlo de la llamada andropausia y detalla sus consecuencias sobre la salud metabólica, sexual y ósea de los pacientes.PUBLICIDADEl rótulo popular de “menopausia masculina” agrupa bajo una misma etiqueta situaciones clínicas muy distintas: desde el descenso gradual y esperable de testosterona propio de la edad hasta un déficit hormonal patológico que requiere evaluación y, en algunos casos, tratamiento específico. Esa equiparación, según detalla la guía de la EAU, es uno de los principales obstáculos para que los pacientes reciban atención adecuada a tiempo.Qué distingue al hipogonadismo de la andropausiaLos síntomas como fatiga, baja libido o cambios en la composición corporal pueden deberse a múltiples causas, por lo que no bastan para indicar un déficit hormonal sin estudios clínicos específicos (Imagen Ilustrativa Infobae)La EAU define el hipogonadismo de inicio tardío como un síndrome clínico que exige dos condiciones simultáneas: síntomas persistentes compatibles con el cuadro y evidencia bioquímica de deficiencia de testosterona. El simple descenso hormonal asociado a la edad no constituye, por sí solo, una enfermedad ni una indicación de tratamiento.PUBLICIDADLos síntomas del cuadro —pérdida de deseo sexual, alteraciones en la función eréctil, fatiga, reducción de masa muscular, aumento de grasa corporal, cambios en el estado de ánimo y descenso de la densidad ósea— también aparecen en trastornos metabólicos, enfermedades cardiovasculares y cuadros generales de mala salud. Esa superposición explica por qué el diagnóstico se demora o directamente no se realiza.Una revisión publicada en Andrology señala que la obesidad es uno de los factores modificables más fuertes para el desarrollo del cuadro, y que la coexistencia de diabetes puede profundizar la supresión del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal (el circuito hormonal que regula la producción de testosterona). PUBLICIDADLa obesidad, la diabetes tipo 2, la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico elevan el riesgo de hipogonadismo masculino y justifican el tamizaje activo.









