Mercedes Martínez | Córdoba (EFE).- Al atravesar la Puerta de Santa Catalina y adentrarse en el Patio de los Naranjos nada deja ver que hace un año se produjo uno de los incendios más importantes que han afectado a la Mezquita-Catedral de Córdoba, monumento que se encamina a la total normalidad aunque los turistas que se acercan no olvidan el siniestro, que comparan con el que afectó a Notre Dame en 2019.
El incendio que se declaró a las 21.15 del 8 de agosto de 2025, originado por el fallo de una barredora eléctrica en un almacén, permanece en la retina de los visitantes al monumento como el caso de Cristina García, que se ha acercado a ver la Mezquita desde Ciudad Real, y recuerda a EFE que cuando vio las imágenes del incendio fue «como que se te encoge el alma».
«Yo sufro del síndrome de Stendhal y cada vez que entro en un lugar que me subyuga es que me dan ganas de llorar y cuando veo que el arte se destroza, pues es como si una parte de mi alma se fuera con ello», apostilla.
Estado de la Mezquita- Catedral cuando se cumple un año del incendio sufrido. EFE/Salas
Preocupación e impresión






