Una reconstrucción realizada de madrugada dentro de la casa donde fue asesinada Agostina Vega (14) terminó por cambiar el rumbo de una parte de la investigación. La prueba no buscó ADN ni huellas, sino responder una pregunta puntual: ¿era posible escuchar desde la planta alta lo que ocurría en la vivienda durante la noche del femicidio? La respuesta que obtuvo la fiscalía fue afirmativa y, horas después, derivó en la detención de dos de los inquilinos que vivían allí. Los nuevos acusados son Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz, quienes ocupaban una habitación en la planta alta de la vivienda de Juan del Campillo 878, en el barrio Cofico de la ciudad de Córdoba. Ambos quedaron imputados por encubrimiento agravado, ya que para el fiscal Raúl Garzón no pudieron haber permanecido ajenos a lo que sucedió durante la madrugada en la que la adolescente fue asesinada. La reconstrucción de los investigadores ubicó a la pareja dentro de ese domicilio prácticamente durante toda la franja horaria en la que ocurrió el crimen. Según la línea de tiempo elaborada por la fiscalía, llegaron al domicilio alrededor de las 23.04 del 23 de mayo y permanecieron allí hasta las 8.54 del día siguiente. La autopsia, en tanto, estableció que la muerte de Agostina se produjo cerca de la 1 de la madrugada.
Caso Agostina: una pericia acústica llevó a la cárcel a dos sospechosos
El estudio determinó que dos inquilinos de la casa de Córdoba donde fue asesinada la adolescente de 14 años habrían escuchado lo ocurrido durante la noche del crimen, aunque ambos lo negaron cuando declararon como testigos. Ahora, fueron detenidos y acusados por encubrimiento agravado.









