El Ministerio de Gobernación (Mingob) promete una transformación del Sistema Penitenciario de Guatemala después de reconocer rezagos acumulados durante años. La propuesta contempla profesionalizar a los guardias, fortalecer la supervisión y modernizar los procesos dentro de las cárceles, pero el análisis público sobre estas medidas coloca una condición en el centro de la discusión: los cambios tendrán que traducirse en controles capaces de impedir el ingreso de objetos prohibidos, reducir las fugas y enfrentar los riesgos de corrupción dentro de los centros de detención.
La cartera sostiene que uno de los principales pasos será la implementación de la carrera penitenciaria, pendiente de reglamentación desde hace unos 20 años. Según la información oficial compartida, los reglamentos ya fueron elaborados y permanecen en revisión. También se preparan 300 nuevos guardias penitenciarios en la Escuela del Sistema Penitenciario de San José Pinula, como parte de la renovación de la Guardia Penitenciaria.
Durante el programa Impacto Directo, de Guatevisión, el análisis se concentró en tres puntos: la capacidad del Gobierno para reducir la corrupción entre los custodios, la necesidad de fortalecer la Inspectoría Penitenciaria y los controles internos, y la posibilidad de que la reforma sobreviva a futuros cambios de gobierno. También se planteó que una transformación estructural requerirá coordinación con el sistema de justicia y cambios de infraestructura que reduzcan el contacto de los reclusos con personas ajenas a los procedimientos judiciales.







