Los apoyos políticos, sociales y legales al macrovertedero de Zarra van cayendo según pasan las semanas y hacen cada vez más inviable su construcción. Además, la contestación ciudadana es cada vez mayor, como quedó patente en la última concentración de la plataforma opositora al proyecto, que reunió a cientos de personas en el municipio del Valle de Ayora.

El exalcalde Juan José Rubio —del partido local AEPZ— impulsó la obra junto a la empresa privada Treco Gestión de Residuos en 2017, pero la actual corporación, liderada por el socialista Raúl Martínez, rechaza su construcción y deja el proyecto herido de muerte. Juan José Rubio argumentó en su día, según el acta del Ayuntamiento a la que ha tenido acceso elDiario.es, que los terrenos sobre los que se construiría la planta de residuos estaban “echados a perder” y que podría “reportar beneficios importantes al municipio”. “Se prevé la creación de unos treinta puestos de trabajo. Salvo el personal técnico, se va a procurar que se contrate a personal de Zarra. Se prevé la revisión del Convenio cada cinco años”, refleja el acta del pleno que aprobó el convenio.

El actual alcalde explica que, en el pleno extraordinario celebrado el pasado 9 de julio de 2026, el equipo de gobierno fijó claramente su posición respecto al proyecto: “Zarra rechaza la implantación del vertedero en los términos planteados, un posicionamiento que ya ha sido trasladado por los cauces institucionales correspondientes”, en referencia a la Conselleria de Medio Ambiente, que es la que está elaborando el informe de impacto ambiental. Fuentes de la conselleria explicaron a este periódico que, con la oposición del consistorio, era muy difícil que prosperara el proyecto. De hecho, el PP de la Comunitat Valenciana, que sostiene al Gobierno de Pérez Llorca, se pronunció esta misma semana contra el macrovertedero.