El desembarco de Javier Borrego en la defensa internacional de Cristina Kirchner ocasionó una parálisis discursiva en todas las terminales del peronismo. Con la excepción de un histórico dirigente, desde el Instituto Patria hasta la gobernación bonaerense, pasando por el sindicalismo, nadie quiere opinar sobre el abogado ultraconservador de la expresidenta. La incorporación del abogado español al equipo jurídico internacional de la expresidenta generó un "cortocircuito" ideológico inédito en el ecosistema nacional y popular. Borrego no es un técnico neutral: es un habitué de los foros institucionales de VOX, el partido de la extrema derecha española. Su última polémica pública ocurrió el 4 de septiembre de 2025 en el Congreso de los Diputados de Madrid, durante unas jornadas financiadas por VOX sobre “ideología de género”. Allí, el jurista se burló explícitamente de la comunidad trans al declarar desde el estrado: “¡Hoy me siento mujer! Me llamo Francisca Javiera”, un episodio que cosechó duras críticas de colectivos civiles y derivó en denuncias ante la Fiscalía española por presunto discurso de odio.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.










