El edadismo condiciona el acceso y la permanencia en el mercado laboral de los trabajadores mayores de 45 años.El edadismo sigue condicionando el acceso y la permanencia en el mercado laboral de los trabajadores mayores de 45 años. El desempleo entre quienes superan los 55 ya está por encima del registrado entre las personas de 25 a 54, mientras la discriminación por edad se consolida como un problema estructural.El impacto tiene un sesgo de género. Seis de cada diez mujeres afirman haber sufrido las consecuencias de esa discriminación, según la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos.PUBLICIDADLa presencia pública del fenómeno creció en los últimos años. Vânia de la Fuente-Núñez, experta internacional en envejecimiento saludable y coautora principal del informe de la ONU, señaló que uno de los avances desde el lanzamiento de la Campaña Mundial contra el Edadismo en 2016 es que el problema empezó a ser nombrado, comprendido y discutido en la agenda pública y política.Vânia de la Fuente-Núñez destaca que el edadismo es un problema global que exige políticas activas. (Marcos Hervás)La médica y antropóloga, autora de La Trampa de la Edad, subrayó además que el número de países con legislación nacional contra la discriminación por edad pasó de 87 en 2018 y 105 en 2023: “Tanto las pruebas recogidas en el Informe Mundial sobre el Edadismo de Naciones Unidas como la investigación más reciente que incluyo en el libro La Trampa de la Edad muestran que el edadismo es un problema estructural y universal, y por eso requiere políticas activas y sostenidas.”PUBLICIDADTres directivas consultadas por La Vanguardia describieron un prejuicio extendido en las empresas sobre los candidatos de más edad. Se trata de la idea de que envejecer equivale a obsolescencia, menor ambición, resistencia al cambio y salarios más altos.Patricia Iglesias, directora de personas y cultura en Tappx with Techsoulogy, lo resumió así: “El mayor mito laboral es que ser mayor equivale a obsolescencia, menor ambición, resistencia al cambio y salarios elevados.” PUBLICIDADLaura Ojeda, directora de personas y cultura en Lab. Almirall, añadió al medio que esa creencia “es una forma cómoda —y errónea— de evitar hablar de actitud, compromiso y aprendizaje continuo”.El autor de El talento no tiene edad, Gustavo dos Santos, planteó que las carreras laborales ya no siguen un recorrido lineal y que el mercado obliga a reconstruir trayectorias y revisar el peso de la edad en la empleabilidad. También advirtió que hoy conviven hasta cinco generaciones dentro de las organizaciones y que esa coexistencia debería convertirse en una estrategia de gestión del talento.PUBLICIDADGustavo dos Santos plantea que la convivencia de hasta cinco generaciones en las empresas debe gestionarse como una estrategia de talento.
Qué muestran los datos sobre el rendimiento y la productividad de los profesionales mayores de 50 años en las empresas
Mientras el peso demográfico y el consumo avanzan, la presencia de personas de 50 a 65 en plantillas queda muy por debajo de lo esperable, según un relevamiento citado en el informe







