Con el sonido de los aviones de guerra Kfir sobrevolando el cielo de Cali y acompañado de toda la fuerza pública, el nuevo presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, tuvo el reconocimiento de las tropas en el Batallón Pichincha de la Tercera Brigada del Ejército, en el sur de la capital del Valle.El acto inició con el saludo del nuevo ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, quien lo acompañó durante todo el acto junto a representantes de las Fuerzas Militares, la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la Policía Nacional.Abelardo De La Espriella trazó la ruta de su Gobierno y lanzó advertencias a la izquierda: “No habrá espacios para maniobras que atenten contra la estabilidad de la Nación”Los uniformados de cada fuerza que estuvieron en el evento, hicieron parte de la caminata que el presidente y su ministro de Defensa realizaron por la unidad militar, como acto de reconocimiento del nuevo comandate supremo de las fuerzas armadas y la fuerza pública en Colombia. Después el presidente pasó revista desde una caravana de vehículos militares tipo HMMWV, los cuales son utilizados por las Fuerzas Militares para operaciones en terrenos difíciles, transportes grandes cargas y movilizar uniformados. En ese instante el cielo del Batallón Pichincha en Cali presenció el paso de los aviones de guerra Kfir que en el pasado fueron utilizados para misiones de ataque durante operaciones contra la entonces guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Farc). Así fue como las Fuerzas Militares y la Policía reconoció a Abelardo de la Espriella como su comandante supremo, tras asumir oficialmente la Presidencia de Colombia este 7 de agosto para el periodo 2026 - 2030. Los retos en seguridadEl ministro saliente de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que las fuerzas armadas en Colombia protegieron la democracia, luego de que el presidente Abelardo De La Espriella tomó posesión sin ninguna anomalía. Sin embargo, el nuevo Gobierno tiene una reto enorme frente al orden público que vive el país a raíz de la expansión de distintos grupos criminales, el fortalecimiento que han tenido por negocios como el narcotráfico y las alianzas internacionales que les ha permitido aumentar su capacidad bélica. Esa radiogragía quedó después de que el Gobierno Petro intentó dirigir la política de seguridad a través de la apuesta de la Paz Total que dejó pocos resultados, muchos desafíos y hasta escándalos que salpicaron a algunos representantes que lideraban esas mesas de negociación. Ahora el Gobierno De La Espriella deberá responder ante el riesgo potencial que se han convertido algunas estructuras ilegales como el Clan del Golfo, el ELN, las distintas disidencias de las Farc y las bandas criminales que han sembrado el terror en las ciudades.