Nacho Duato hace a cara descubierta lo que muchos otros s�lo se atreven a hacer desde el anonimato: rajar de otros en redes sociales. El divo de la danza tampoco limita su vehemencia a su tel�fono m�vil. Hace a�os que Duato no tiene entrevista mala. Si quieres un titular, �l te da tres. Y si el que te ha dado no te parece suficientemente escandaloso, �l te ofrece uno mejor.Su �ltima v�ctima ha sido Rosal�a, a la que critica por, seg�n �l, hacer el rid�culo utilizando elementos del ballet cl�sico en sus espect�culos. Los comentarios de Duato son, por un lado, parte de su personalidad actual de se�or que opina muy fuerte y, por otro, un cap�tulo m�s de una batalla que el valenciano lleva luchando a�os: la de la dignificaci�n, reivindicaci�n y blindaje de la danza, un arte en el que �l ha hecho historia.Las salidas de tono de Duato son tan divertidas como, en la mayor�a de las ocasiones, fundamentadas. Otra cosa es que las formas le pierdan. Aunque tambi�n puede ser que seamos nosotros los que no terminemos de entender que ese chico que bailaba tan bien y que se fue de Espa�a porque all� lo valoraban m�s nunca ha sido ni un pusil�nime ni un est�mago agradecido. Tampoco un t�o especialmente diplom�tico. Divo para lo bueno y para lo malo."Mira, Rosal�a, b�jate de una vez de esas puntas. Qu�tate ese tut� de mierda que llevas, que ni es un tut� ni nada, parece una mesa camilla", dice Duato de la artista musical espa�ola m�s importante de la actualidad. No lo hace desde uno de esos estudios de videopodcast con neones horteras detr�s, sino desde su propio tel�fono, en modo selfie, sujetado a pelo.La falsa autenticidad de los profesionales de las redes queda destruida por la actitud, entre entra�able y punk, de un se�or al borde de los 70 (los cumplir� el pr�ximo enero), de vuelta de todo. La actitud de Duato tambi�n transmite, desde hace a�os, cierta derrota: sus ideas sobre la gesti�n cultural p�blica, y no s�lo de la danza, le han dado m�s disgustos que alegr�as. �l contraataca disgustando a otros desde Instagram. Y entreteniendo a todos los dem�s. No nos enga�emos: pocas cosas m�s graciosas que Nacho Duato diciendo cosas a gente. Siempre que no te las diga a ti, claro.Isabel D�az Ayuso es otro de los temas favoritos de Duato. A la actual presidenta de la Comunidad de Madrid le ha dedicado unos cuantos adjetivos. Algunos van m�s all� de la mera opini�n sobre la pol�tica cultural de la instituci�n que preside. Algo que, por otro lado, no es lo que m�s le interesa a Ayuso. No es ella la �nica mandataria con la que el core�grafo ha tenido encontronazos, f�sicos o medi�ticos. Acostumbrado a tratar con cargos electos y gestores culturales, Duato siempre ha sido muy cr�tico con los modelos organizativos, financieros y conceptuales de los organismos culturales p�blicos, a los que frecuentemente ha comparado con sus hom�logos extranjeros. Para mal.Sabedor de que en Espa�a a menudo se invalida a los artistas con argumentos peregrinos y criterios extra-art�sticos (o directamente anti-art�sticos), Nacho Duato enseguida nombra los prestigiosos ballets extranjeros que lo han contratado, cuidado, respetado y pagado divinamente. Como Javier Bardem y Julio Iglesias (�y Rosal�a!), Duato tiene unos credenciales mundiales que no son discutibles sin caer en el cu�adismo m�s penoso. El Nederlands Dans Theater de La Haya no habr�a apostado por un chaval de Valencia si ese chaval de Valencia no fuese un bailar�n extraordinario. O el Royal Ballet londinense.Sus 20 a�os en Espa�a al frente de la Compa��a Nacional de Danza fueron tambi�n muy brillantes. De esa etapa Duato cuenta historias que dejan en mal lugar a los muchos pol�ticos con los que trat�. No olvidemos tampoco que es �l quien cuenta esas historias. Se le acus� de dirigir una entidad llamada Compa��a Nacional de Danza como si se llamase Ballet de Nacho Duato. Pero qui�n no la llam� alguna vez as�. Duato sab�a que esas acusaciones de personalismo estaban fundadas, pero tambi�n que su nombre vend�a entradas. Porque Nacho Duato es una estrella. �l es el primero en dejarlo claro.Otra historia de otra estrella, la de Miguel Bos�, contada una y mil veces (y de varias maneras) por Bos�, tiene tambi�n una versi�n Duato. Amigos durante mucho tiempo e incluso amantes ocasionalmente, Bos� y Duato son ahora como dos superh�roes enemistados, viejos y perezosos. Y adem�s saben que su pelea p�blica no deber�a ser gratuita. Con mil frentes abiertos, a cual m�s loco, Miguel Bos� no entr� al trapo de los comentarios de Duato sobre su deriva post-pand�mica. Del Bos� pre-pand�mico tambi�n tiene opiniones. "�Bailar �l? Esa es otra de las fantas�as de Miguel, que bailaba", le dijo en 2025 a Jacinto Ant�n en El Pa�s. A Javier Cid, un a�o antes, en EL MUNDO: "No fui el amor de su vida, estuvimos juntos porque �ramos dos chavales mon�simos y nos gustaba que nos mirasen". �Quer�as un titular? Ah� tienes dos.Semejantes dardos venenosos uno los imagina lanzados por un tuitero an�nimo, pero no por uno de los hombres m�s famosos de Espa�a, un artista incontestable y un se�or de 69 palos. Nacho Duato es las tres cosas. Y tambi�n el entrevistado perfecto, el troll definitivo y, no tengo pruebas pero tampoco dudas, un fan de Rosal�a deseando que ella le llame para pedirle una coreograf�a.
Nacho Duato, un se�or de 70 entre tierno y punk
Nacho Duato hace a cara descubierta lo que muchos otros s�lo se atreven a hacer desde el anonimato: rajar de otros en redes sociales. El divo de la danza tampoco limita su...








