Las autoridades sanitarias temen que el virus de ébola que está provocando un brote masivo en la República Democrática del Congo, con más de 4.000 casos confirmados, pueda estar mutando. En estos momentos, los responsables africanos han señalado que ya no es momento de aplicar medidas graduales, sino que intensificarán la respuesta. El plan ahora es ir “puerta a puerta” en busca de los pacientes.

El brote de ébola, causado por la cepa Bundibugyo del virus, se notificó por primera vez el 15 de mayo, aunque se sospecha que la enfermedad podría haberse estado propagando desde enero.

A fecha de 4 de agosto se han registrado 3.973 casos y 1.801 fallecimientos, según el Instituto Nacional de Salud Pública de la República Democrática del Congo. En declaraciones realizadas este jueves en una rueda de prensa, el director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), Jean Kaseya, indicó que los casos habían superado los 4.000.

Este brote de ébola es ya el segundo mayor registrado hasta la fecha. Se han notificado ocho veces más casos y seis veces más fallecimientos que los registrados tras las primeras 11 semanas del que se produjo en África Occidental entre 2014 y 2018, que infectó a más de 28.000 personas y causó al menos 11.000 muertes.