El nombre "Cayetano" está de vuelta en la Argentina, y no es solo por el santo al cual se le dedica la Oración a San Cayetano cada 7 de agosto y se le pide pan, paz y trabajo volcando una multitud en el santuario de Liniers. Después de décadas de caer en desuso, en el siglo XXI volvió a cobrar popularidad, y se registró un alza en las inscripciones de bebés con ese nombre: los datos consolidados de la Dirección Nacional de Población del RENAPER muestran de manera contundente cómo esta tendencia "vintage" se abrió paso en las actas de nacimiento del país. Mientras que a mediados de los años noventa e inicios de los 2000 el nombre había tocado su piso histórico de frecuencia y prácticamente había desaparecido del radar de los nuevos padres, la consolidación de un fenómeno cultural y mediático revirtió la curva por completo. El nombre Cayetano resurigió en el siglo XXI. Las estadísticas del Sistema Estadístico de Población confirman que, a partir del período 2012-2015, las inscripciones anuales del nombre experimentaron un salto sostenido, ubicándose firmemente dentro de las bases de datos de nacidos vivos identificados en la Argentina y manteniéndose como una elección vigente en el mapa de nombres nacionales elegidos de la última década. El pico fue en 2015, cuando se inscribieron 157 Cayetanos, entre primer y segundo nombre.
Cayetano, un nombre que resurgió en el siglo XXI
Se inscribieron 2.646 desde el año 2000, más inspirados por el periodista Nicolás "Cayeta" Cjag que por la oración a San Cayetano. También creció la versión del nombre en portugués, Caetano.










