Cada 7 de agosto, miles de argentinos se movilizan a las iglesias y santuarios para venerar su figura, recordarlo, agradecerle y pedirle.
Siempre según la fe católica, Gaetano di Thiene, el verdadero nombre de San Cayetano, nació el 1 de octubre de 1480 en Vicenza. Era hijo de los condes de Thiene, una familia muy rica. Sin embargo, San Cayetano se desprendió de todos sus bienes y los repartió entre los pobres.
Gaetano di Thiene estudió en la Universidad de Padua y obtuvo dos doctorados antes de instalarse en Roma y llegar a ser secretario privado del papa Julio II y notario de la Santa Sede.
A los 33 años fue ordenado sacerdote y a partir de ahí inició una vida dedicada a la ayuda de los más desfavorecidos económicamente y de los enfermos, llegando incluso a crear una fundación para socorrer a los carenciados y desprotegidos.
Tras volver a su ciudad natal, creó hospitales en los que se cree que logró realizar milagros, como por ejemplo la sanación de la pierna de una joven que estaba a punto de ser amputada por la gangrena.










