La pérdida de autoría que sufrió Katherine Read después de su muerte ayuda a entender por qué un retrato suyo pudo permanecer dos siglos sin una atribución segura, pese a que la pintora escocesa había trabajado para las élites europeas y había cobrado más que contemporáneos como Thomas Gainsborough.

Varias obras terminaron asignadas a hombres cuando cambiaron los gustos, y su nombre quedó relegado después de una carrera formada por más de 300 retratos, dedicados principalmente a mujeres y niños.

La BBC confirmó que Katherine Read pintó un retrato sin autor conocido

La BBC ha devuelto ahora una de esas piezas a su autora mediante Fake or Fortune, el programa que recibió el cuadro envuelto en un saco de dormir y confirmó que pertenecía a Read. Mary-Louise Wedderburn, contable jubilada que lo llevó al espacio televisivo, sospechaba que podía haberlo pintado una pariente lejana. La obra había llegado a sus manos a través del testamento de su tío dos décadas antes, sin documentos que permitieran cerrar entonces la atribución.

El retrato muestra a una joven india en posición formal, adornada con perlas y esmeraldas, mientras un aro colocado en la nariz completa su indumentaria. Charles Greig, historiador del arte que participó en el programa, considera que la modelo pertenecía probablemente a la familia del nawab de Arcot, integrada en la corte mogola de Madrás, la actual Chennai.